Una experiencia para mejorar
Por Rafael Hernando Yepes Blanco
La semana anterior nuevamente Bogotá fue noticia, se realizó el tradicional día sin carro, se apostó al uso del trasporte público y la bicicleta; las estadísticas y experiencias nos deben servir para proponer en Neiva una fecha donde el peatón y la bici sean los protagonistas. La utilización de Transmilenio no tuvo un incremento significativo, pese a que en horas de la mañana se observaron las tradicionales congestiones en las estaciones, es importante anotar que un día normalmente se movilizan 1’758.604 pasajeros a las 6:30 p. m., en el día sin carro 1’859.289, es decir, 6 % más. Algo entendible dada la incapacidad del sistema para trasportar la población. Por otro lado, la contaminación del aire con partículas contaminantes como el hollín y el humo que afectan la salud de los niños especialmente, también bajó, según lo comentó la Secretaria del Medio Ambiente se redujo 21%, en comparación con un día de condiciones climáticas similares. Pese a las campañas para recordarles a los motociclistas que era un día para que no circularan, los conductores fueron indisciplinados porque intentaron realizar desordenes. Algo muy común en ellos.
Lo positivo fue el desplazamiento de 1,4 millones de ciclistas, los conductores de los diferentes medios de trasporte público y los peatones sintieron lo que significa circular en las calles sin la odiosa presencia de las motos que en las ciudades capitales son las causantes de la mayoría de accidentes. Dejaron de circular aproximadamente 400.000, únicamente se permito las de mensajería, domicilios y seguridad lo cual es muy comprensible.
Un aspecto que podemos tener en cuenta cuando se apruebe el día sin carro en Neiva, es la realización de foros y conferencias con la participación de expertos; en Bogotá por ejemplo se concluyó que es una ciudad indigna para los peatones. No posee andenes amplios, se adolece de espacios públicos para el encuentro, que no estén invadidos de vendedores ambulantes, no es accesible para los discapacitados y falta una tecnología que regule los tiempos en los cruces de la ciudad. Algo muy similar en Neiva, lo que se debe resolver en el marco del Plan Maestro de Espacio Público.
Se adolece de una política nacional que proteja a los peatones, faltan presupuestos adecuados para invertir en la seguridad, no hay cultura ciudadana. En nuestra ciudad bebemos trabajar para definir el día del no carro y la motocicleta, invito al concejal Hernán Motta promotor de esta idea para revivirla e ir un poco más allá incluyendo fechas para el uso organizado de la bicicleta, recordemos que el tiempo no da espera; en la ciudad los habitantes sufren la falta de atención oportuna de sus necesidades.
