Una empresa de todos
Ernesto Cabrera Tejada
Quisiéramos pensar que el interés de algunos gremios regionales con respeto a la dirección de la Caja de Compensación del Huila, Comfamiliar, abandona esas prácticas de egoísmo y ambición cortoplacista que se fortalece con base en la especulación y el desconocimiento aprovechando el vulgo apasionado.
La constante emisión de mensajes cargados de odio y desconocimiento legal crea cizaña y aleja posibilidades de quienes manifiestan interés. Constituye un error el hablar pésimo de lo poco bueno que tenemos para competir empresarialmente. Es posible que puedan y deba siempre haber mejores posibilidades; pero no es con bravuconadas de irrespeto y desconocimiento que sólo alertan por esas desbordadas ansias de poder.
Las cifras y análisis financieros provocan un reconocimiento del servicio y bienestar de los trabajadores en los últimos años, el informe de gestión 2014 (Todos los huilenses deben conocer) constituye la posibilidad empresarial del Huila. Las acciones de la Caja no pasan inadvertidas, las cifras muestran la solides administrativa y la posicionan concluyentemente como una de las mejores y más productivas cajas de compensación del país (8° lugar) y se reconoce entre las primeras 120 empresas productivas del país en 2014. En sendas reuniones con diferentes sectores se ha ilustrado desde la dirección actual sobre los manejos pormenorizados de la entidad que ha de satisfacer e impulsar su accionar y silenciar incoherentes especulaciones.
El odio despertado hacia su anterior director no puede empantanar la gestión de más de dos mil trabajadores que en más de 20 años legan hoy por hoy el mejor patrimonio empresarial que tiene el Huila. La justicia determinará las acciones dolosas de esa dirección, pero somos la sociedad influyente la que determinará la protección institucional, sin agresiones, actuando conforme los estatutos y aislándola de intereses políticos y ansias desmedidas de poderes particulares.
Una intervención nacional afectaría a familias y trabajadores de este Huila mancillado por pocas acciones de gobierno, escasos programas de desarrollo, precaria inclusión industrial y de un creciente comercio informal que ha sido imposible de ordenar.
Defender la Caja implica; apoyarla, crecerla y renovarla cuando y como sus estatutos la refieren.
