Una decisión muy cuestionada
Por Rafael Hernando Yepes Blanco
La expedición del Decreto 562 en diciembre del año pasado en Bogotá, por el cual se reglamentan las condiciones urbanísticas para el tratamiento de renovación urbana y se incorporan caprichosamente nuevas áreas; propone la redensificación, permitiendo alturas mayores a los 26 pisos, en el área comprendida entre la calle 127 y la avenida Primero de Mayo, y desde la avenida Circunvalar hasta la avenida Boyacá. Cómo todo lo que propone Petro, levantó toda suerte de comentarios, se favorece el bolsillo de constructores e inversionistas, pero el más serio lo formuló Camacol en Bogotá; “nos preocupa la disponibilidad de servicios públicos para los nuevos hogares en las zonas de renovación, él desorden en las alturas. Cómo se generarán el espacio público, los nuevos parques, vías, parqueaderos y zonas verdes que demanda la ciudad “, adicionalmente en la web publicaron un video muy didáctico para explicar sus argumentos.
Es claro que el espacio público con la nueva densidad, se verá afectado con el aumento de la población, los andenes que originalmente estaban diseñados para un número determinado personas ,se verá ocupado y limitado ; de la misma manera las vías vehiculares, disminuirán la capacidad de eficiencia en términos de recorridos por el aumento de vehículos, las redes de servicios públicos tendrán que ser revisadas y modificadas. Los parques tendrán limitaciones visuales, de aireación, espacio y ventilación. Se corre el riesgo con el sector de constructores que solo les interesa la rentabilidad y muy poco la ciudad, adicionalmente que hagan uso de la norma de compensaciones y no dejen espacio público, lo que se traduce en disminución del indicador de EPE que según el Plan Maestro debe ser de 6 m2 y si tenemos en cuenta el Decreto 1077 del 2015, debe ser de 15 m2, lo que agudiza el problema. Me pregunto quién garantiza que la plata recibida por el distrito en materia de compensaciones se invierta bien.
Un crimen con el patrimonio arquitectónico e histórico.
La semana pasada, los medios de comunicación dieron a conocer la determinación de Emgesa de iniciar el llenado de la represa, sin atender los llamados de la comunidad y defensores del patrimonio natural y construido. Recuerdo que hace un par de años, escribí una columna donde hacía ver la importancia de la capilla doctrinera de San José de Belén de Taperas, localizada en municipio del Agrado, resaltando el alto valor histórico, proponiendo la reubicación pero respetando los patrones e imagen arquitectónica. Así las cosas no queda otro camino; iniciar las vías judiciales, de mi parte no ahorrare esfuerzos para hacer valer nuestros derechos. El señor Gobernador, como presidente del Consejo de Patrimonio Cultural Departamental, debe citar al consejo de manera extraordinaria.
