Una Contraloría sin Equidad... de Género
En varias oportunidades, nos hemos referido desde esta tribuna, a la importancia de generar acciones efectivas respecto de la equidad de género, reivindicando el valor de la participación de la mujer, en los diversos espacios de la vida privada y pública, en nuestro país.
Desde el Movimiento MIRA, el interés se encuentra más que probado en este aspecto pues, a lo largo de estos más de 14 años de historia como Movimiento Político, hemos impulsado una verdadera participación de la mujer en política, promoviendo la creación de las Secretarías de la Mujer en alcaldías y gobernaciones, y, por citar otro caso, implementamos, en la gran mayoría de los casos, el “sistema cremallera” para la conformación de nuestras listas a las corporaciones públicas. Hombres y mujeres se alternan en los renglones, en condiciones de equidad.
Nuestra preocupación va mucho más lejos del mínimo legal que ordena que, tanto para esas listas, como para la distribución de los cargos públicos, debe existir un mínimo del 30% de mujeres en la asignación final. Estamos seguros de que la política, sin la mujer, está incompleta. Es una máxima de la que no sólo hablamos, sino que la ponemos en práctica. Organizaciones internacionales, como la ONU, así lo han reconocido respecto de nosotros.
Por otro lado, somos los autores de la iniciativa que hoy, por fortuna, es ley de la república y que ordena que exista Igualdad Salarial entre hombres y mujeres, cuando desempeñan trabajos equivalentes. Nada justifica que a una mujer, sólo por ser mujer, y cuando lleva a cabo el mismo trabajo de un hombre, reciba una remuneración más baja por su labor.
¿Por qué este discurso? Porque echamos de menos la presencia de una mujer en la terna que fue compuesta para la elección de Contralor General de la República, la máxima autoridad de control fiscal en nuestro país.
Aunque para estos casos no es obligatorio garantizar la presencia de una mujer en la terna, al encontrarse ésta conformada solamente por hombres, indica que aún estamos lejos de contar con un compromiso institucional y cultural al respecto.
Muchas son las mujeres que en Colombia pueden ocupar ese cargo, por lo cual, al menos una de ellas, debió ser parte de la terna sometida a consideración del Congreso.
Por eso, es más que razonable seguir trabajando por la Equidad de Género.
