Una carga muy pesada…
Jaime Salazar Díaz
… Para los neivanos, la que tienen que llevar a cuestas por la plata que se roban funcionarios y contratistas ladrones, deshonestos y en algunos casos torpes o discapacitados mentales. En realidad el fardo contiene también ingredientes de origen departamental y nacional en una buena proporción. Pero el impacto se siente más fuerte cuando llega de cerca, de la misma casa, de nuestra ciudad. ¿Cómo es posible que vender agua sea mal negocio? Las Empresas Públicas perdieron en solo la operación de vender agua, seis mil trescientos millones de pesos ($6.300´000.000) en el año 2011 y ya venían de perder casi mil millones de pesos ($1.000´000.000) en 2006 ¡Señores concejales! ¿Ustedes tienen una explicación a esto? Ustedes fueron elegidos para controlar. ¿Tienen una respuesta? ¿Ustedes sabían que hace 16 años las Empresas Públicas facturaron a los neivanos un promedio diario de consumo por persona de 190 litros a cada uno de los aproximadamente 300.000 habitantes de la época? Y en el año pasado, solo facturaron 115 litros/día a cada uno de los casi 450.000 habitantes de ahora. Si las personas no podemos vivir sin agua, sobretodo en este clima... ¿En qué bolsillo está la diferencia? o ¿Por qué barranco o filtración desperdiciaron el agua?
De otro lado, ¿hablamos del aseo y de lo que también nos cuesta este servicio a los neivanos? Ahí sí sabemos a dónde se va la platica. Yo pienso que ustedes sí saben, porque ese tipo de contratos deben ser aprobados por el Concejo, pero hablando de dinero perdido o desperdiciado… ¿Cómo es posible que firme el alcalde saliente un contrato, o contratos de obra urbana –los “intercambiadores”- sin haber antes elaborado los planos? Las obras en las ciudades tienen muchos problemas técnicos por resolver antes de trazar la primera línea de los planos. Puede darse un estimado del valor de obra solo cuando se hayan cumplido infaltables estudios del subsuelo y los alrededores. Mucho menos definir un presupuesto con el cual hacer un contrato. Y lo que es obvio, no se hacen estudios preliminares de diseño sin antes haber agotado la etapa de planeación y conveniencia. Y cuando la conveniencia tenga una definición, ¿se establecieron las prioridades con otras inversiones muy urgentes en la ciudad?, ¿los concejales aprobaron estas prioridades?, ¿le informaron a sus comunidades de estas decisiones? ¿Estuvieron de acuerdo los electores de la extrema pobreza, que los habitantes del norte, con vías pavimentadas y aceptable servicio de colectivos lleguen diez minutos antes a almorzar mientras ellos mueren de hambre y sed, sin salud ni educación para sus niños? Hablando de alcantarillado y del tratamiento ¿qué debe hacérsele a las aguas servidas antes de verterlas al Magdalena en la entrada a Neiva, saben los neivanos, riquitos y pobres, lo que les corre pierna arriba –hasta el bolsillo- con el contrato que viene cocinándose desde hace varios años –La PTAR- que si se hace, requiere elevar con unas megabombas movidas por unos monstruosos motores eléctricos un caudal de aguas negras similar al de aguas medias del río Las Ceibas actual? Y ¿saben que todo esto podría hacerse por gravedad, es decir con la pendiente natural de las aguas, con unos bombeos pequeños en algunos sitios, sin tener que pagarle al Minhacienda, dueño de Electrohuila, una factura mensual también monstruosa?
