jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-01-30 06:40

Un viejo falso positivo

La justicia colombiana, en cabeza de la Fiscalía General de la Nación, ofrecerá hoy disculpas públicas a la familia del ingeniero químico Jubiz Hazbún, acusado injustamente del magnicidio del entonces candidato a la Presidencia de la República, Luis Carlos Galán, señalamiento que le generó cinco años de cárcel y la posterior muerte.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 30 de 2015

Ha sido una dura batalla de una familia que hoy lo único que busca es limpiar el nombre de un ser excepcional, restablecer la imagen de un hombre que se comprobó fue honesto, una reputación mancillada por unos investigadores –si así se les puede llamar- que en aras de mostrar a sus superiores y al país unos resultados, capturaron y presentaron al mundo a Hazbún como el asesino más avezado, el delincuente que le quitó la vida al que seguramente iba a ser el presidente de los colombianos.

Su difícil experiencia en la cárcel, las acusaciones infundadas que en su contra realizaron los organismos de seguridad y su batalla para recobrar la libertad, las plasmó en el libro “Yo no maté a Galán”, un texto escrito con el corazón en el que recogió uno a uno los episodios de la época más amarga de su vida.

Hazbún luchó por su buen nombre, pero además asió como suyo el problema de las cárceles y lucho hasta el cansancio por los derechos de los detenidos.

Lamentablemente, cuando ya estaba próxima a salir una indemnización del Estado por los daños y perjuicios causados con el aberrante señalamiento, Hazbún murió de un infarto fulminante.

Terminó así una vida de agonía, sin poder disfrutar la compensación al daño irreparable que le generaron.

En su memoria la familia de Hazbún siguió la batalla hasta conseguir que la justicia ordenara al Estado ofrecer disculpas públicas por un error que prácticamente destruyó una vida y arruinó la tranquilidad de una familia, un acto de contrición que debe hacer la Fiscalía hoy, en una ceremonia especial a la que debe asistir la cabeza del organismo de investigación, en este caso el fiscal, Eduardo Montealegre Lynnet, quien extrañamente ya se disculpó, indicando que en su nombre asistiría el vicefiscal Jorge Fernando Perdomo.

Un mal mensaje de la Fiscalía que parece que estuviera subestimando un acto simbólico que es importante, no solo para la familia de Hazbún, sino para todo un país que clama justicia y que quiere borrar la viaja historia de los falsos positivos.