Un SOS para la educación
Cada cuatro años surge una nueva ilusión. Candidatos presidenciales exponen sus propuestas a los ciudadanos ávidos de soluciones a la problemática que los aqueja.
Que la seguridad, que el empleo, que la minería, que la economía, cada uno defiende su tesis con respecto a lo fundamental. Pero han sido pocos los que le han apostado a la educación, al menos en campaña, porque hasta ahora no conocemos un presidente electo que le haya dado la importancia que merece la educación.
Los resultados de las pruebas PISA, divulgados por la Organización para la Cooperación y el desarrollo Económico (OCDE) esta semana, son la demostración de la ineficiente política educativa que hemos implementado en el país. Un deshonroso último puesto reflejan que la educación es la cenicienta, y en vez de ir mejorando, vamos es empeorando, como lo demuestra el descenso actual con respecto a los resultados del año 2009 en la misma prueba.
La pregunta es por qué no hemos podido mejorar en pruebas internacionales que evalúan la calidad de la educación. La respuesta seguirá siendo la misma: mientras no decidamos como sociedad darle el estrellato a la educación, desviando gran cantidad de recursos económicos hacia el sector educativo, mejorando su infraestructura, apostándoles a nuestros maestros, dignificando mucho más la profesión de maestro y reconociéndoles un mejor salario, aumentando la jornada escolar de nuestros jóvenes, y convirtiéndonos en una verdadera sociedad del conocimiento, continuaremos obteniendo esos vergonzosos resultados en educación. Como decía Albert Einstein “Lo más absurdo del ser humano es querer que una cosa cambie y seguir haciendo lo mismo”.
Medellín fue la más educada con Sergio Fajardo, y ahora el turno es para Antioquia, la diferencia con el resto del país es que su gobernante así lo quiso. Por eso necesitamos que Colombia se convierta en la más educada, darle paso a la calidad en la educación y avanzar por la senda de los países que le apuestan al conocimiento. Los candidatos presidenciales tienen la palabra en el actual debate, esperemos que no sean simples propuestas.
Finalmente vale la pena resaltar que la fórmula vicepresidencial de un candidato a la presidencia, corresponde a una mujer que viene de conocer el problema educativo, y que ha decidido jugársela por la educación, ella es Isabel Segovia, la fórmula de Enrique Peñalosa.
