Un paso positivo en La Habana
"Reconocemos explícitamente que nuestro accionar ha afectado a civiles en diferentes momentos y circunstancias a lo largo de la contienda, que, al prolongarse, ha generado mayores y múltiples impactos", de esta forma, los guerrilleros de las Farc reconocieron por primera vez públicamente que sus acciones han afectado a la población civil a lo largo del conflicto colombiano a pesar de que no ha sido “blanco principal ni secundario” del grupo guerrillero.
Tras el histórico reconocimiento, aseguraron que asumirán "su responsabilidad" en lo que les "concierna", pero subrayaron que se trató siempre de "acciones de guerra", sin intención de perjudicar a civiles, es decir, nunca ha existido en las Farc una política de determinación subjetiva para la victimización sistemática y deliberada.
Este reconocimiento se convierte en uno de los pasos más amplios que se ha dado en el proceso que se adelanta en La Habana y donde se han logrado con anterioridad acuerdos parciales en el acceso a la tierra a los campesinos pobres, garantizar la transformación de la guerrilla en un partido político y combatir el narcotráfico erradicando los cultivos ilícitos.
En esta declaración, a diferencia de otras anteriores desde que inició la negociación, los guerrilleros de las Farc no hicieron alusión a sus militantes como “víctimas” de la guerra, sino que hicieron alusión exclusivamente a la sociedad civil.
Con este reconocimiento, se espera que cambie la percepción negativa que tienen los colombianos sobre el proceso de conversaciones, donde, según los resultados de una reciente encuesta, la mayoría de los colombianos cree que el proceso de paz del Gobierno con las Farc no llegará a un final feliz, mostrando un descenso del apoyo a los diálogos como opción para terminar el conflicto armado del país.
De hecho, este es uno de los principales argumentos de quienes consideran que el proceso de paz es una claudicación ante la subversión, pues hasta el momento las Farc no habían dado muestras claras de querer asumir esa posición. Pero este giro en el proceso se puede tomar como una muestra de que las cosas sí están andando en La Habana.
