Un paro que hace daño
Independientemente de si tienen o no la razón, las vías de hecho como mecanismo de protesta no son la solución.
Ayer, con motivo del paro campesino, iniciaron los bloqueos de algunas vías del Huila y Caquetá, generando caos en el transporte de pasajeros y carga, así como pérdidas millonarias para estos sectores. En menos de 24 horas, si persisten las protestas y las vías de hecho, se empezarán a ver afectados los bolsillos de muchos colombianos por el alza en los precios de productos básicos (canasta familiar) y más adelante por el desabastecimiento.
Se trata de un círculo perverso en el que siempre los afectados son los mismos: el común de la gente que está en esa incomoda mitad, pagando los platos rotos de una pelea que no les pertenece.
No es sensato negar que los campesinos tienen problemas, que el campo definitivamente necesita de una mano amiga y de un gobierno que los vea como la prioridad. Es indudable que hay mucho por hacer, pero tampoco se puede negar que las cosas han venido mejorando.
Hoy tenemos subsidios para varios sectores como el café y la papa, entre otros. También se trasladó un porcentaje del 4X1000 (transferencias bancarias) para suplir las necesidades del agro y se han venido implementando beneficios puntuales para algunos sectores.
Entonces queda la impresión de si bien hay mucho por hacer a favor de los campesinos, este paro tiene un tinte eminentemente político.
Estamos a menos de un mes de las elecciones presidenciales y qué mejor que un paro para atajar al presidente candidato.
Esa es, sin lugar a dudas, una de las más grandes motivaciones de esta protesta que de prolongarse le puede hacer mucho daño al presidente Santos, pero sobre todo al país y a departamentos como el Huila y Caquetá que casi siempre son los que más ponen en materia de sacrificios.
Sensatez y diálogo, eso es lo que necesitamos en forma urgente para conjurar este paro, como también la cordura y madurez de nuestros políticos, quienes deben entender que para lograr sus objetivos no deben afectar a todo un país que tiene ganas de progresar.
