Un lugar llamado Media Luna
Lucas Mateo Vargas Vargas
En el Oriente Alto de Neiva, a orillas del Río Las Ceibas y en medio de los árboles de ‘chaparro’, ‘payandés’, ‘pelás’, ‘piñones’ y ‘guácimos’, muchas familias comenzaron a edificar sus sueños de vivienda propia. Barrios como Las Camelias a mediados de los años 70´s que nace como urbanización impulsada por el voluntariado Servicio Social Señoras de Neiva; Palmas II, Sector Barreiro, San Bernardo del Viento y San Bernardo, a inicios de los años 80´s, por la modalidad de compra-venta de los lotes y autoconstrucción; Palmas III y La Amistad que fuera por la modalidad de recuperación de tierra y posterior negociación; Miraflores, Calle Real, Neiva Yá, La Victoria y Granjas de San Bernardo entre finales de los años 80´s e inicios de los 90´s, se fueron consolidando, por medio del esfuerzo y la solidaridad de sus habitantes, para albergar como un nuevo hogar a las cientos de familias, que provenientes de distintos lugares del departamento y de la misma ciudad, procuraban satisfacer su necesidad habitacional.
La idea de Media Luna tiene dos orígenes: por un lado, se le adjudica el nombre por su posición geográfica bañada por el Río Las Ceibas formando una figura de media luna; y por otro lado, Media Luna es un constructo de parte de algunos antiguos líderes de este sector para poderle dar identidad social, ya que siempre que se referían a la Comuna 10, se hablaba sólo de la parte alta y en especial, del barrio Las Palmas.
El trabajo comunitario y el interés colectivo hicieron que, poco a poco, este sector comenzara a escribir su historia. En materia educativa se construyeron, los en otrora, Centros Docentes de Palmitas, Las Camelias y San Bernardo, los cuales han formado a las distintas ‘camadas’ de niños de estos barrios. Lastimosamente estos Centros Docentes perdieron su autonomía y dinámicas propias debido a la centralización administrativa a través de la figura de Instituciones Educativas, pasando, por así decirlo, a ser las Sedes olvidadas por parte de los rectores.
Los servicios públicos fueron llegando ‘graneados’. El agua era abastecida, mucho antes de llegar el servicio de agua potable, por el río Las Ceibas, la quebrada La Jabonera y los nacederos de agua, El Ariete, Los Chorritos, Las Moyas y también por La Canal que atravesaba por el sector. Eso sí, a ‘punta’ de balde. Ante la falta de energía eléctrica, las lámparas ‘petromax’ iluminaban las calles y el radio de pila era el fiel compañero en las silenciosas noches; sin olvidar las luciérnagas, las cuales adornaban el paisaje. A cada llegada de servicio público se hacían las mingas para poder abrir las brechas, instalar la tubería y los postes del alumbrado público.
Lastimosamente y para la época, la vía principal que conecta a toda la Media Luna, sigue cual trocha y lo paradójico es que con tanto hidrocarburo que explotaron en la zona, al sector parece que el tiempo, en materia de infraestructura vial, no le hubiera pasado. Para más de 1000 familias en este sector sólo se cuenta con tres escenarios deportivos a los cuales sería necesaria una inversión de recursos para mejorar sus locaciones y brindar espacios de interacción socio-deportiva. Y de los más de 13 barrios que conforman el sector sólo San Bernardo cuenta con legalización urbanística, ya que al proceso de legalización de los barrios: Sector Barreiro, Las Camelias, San Bernardo del Viento, Palmas II y Neiva Yá, decreto 0473 de la administración pasada, se le hace resistencia popular por el inconformismo que genera la propuesta de reasentamiento donde se pretende construir 43 torres de apartamentos, lo cual es un claro caso de ‘gentrificación’.
Son más de 30 años en que de La Media Luna se extraen votos que luego no son reintegrados en inversión social y se cobran impuestos que no son invertidos en obras de infraestructura. Ya han pasado, desde la elección popular de alcaldes, 9 administraciones municipales y parece que para cada una de ellas, su único interés en este sector de la ciudad es netamente electorero. Ojalá y con esta nueva administración donde “La Razón es la Gente”, que sea también la Gente de la Media Luna la razón para invertir recursos en las distintas materias pendientes aún por cubrir.
