miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-09-26 07:55

Un granito de arena

Amadeo Gonzalez Triviño

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 26 de 2015

El anuncio de un tiempo máximo para la suscripción del acuerdo de paz, no es la paz total, es un simple granito de arena en un desierto de incertidumbres y de violencia institucional que no tiene por qué hacernos elevar loas de victoria, sino que debe convencernos de que estamos siendo engañados por políticas oportunistas y sin sentido.

Decimos que estamos siendo engañados, cuando el país sigue perpetuando los esquemas de propiedad privada y de manejo de las instituciones al amaño de los políticos de profesión u oficio, ya que para que empecemos a buscar y encontrar un camino a la salida de las desigualdades se requieren entre otras cosas, algo parecido a lo siguiente:

Es necesario hacer un juicio de responsabilidad histórica a la clase política tradicional, empezando por quienes han ejercido el poder Ejecutivo a todos nivel y al poder Legislativo, por ser los generadores de toda clase de normas y procedimientos en los que la economía del país, ha ido de mal en peor y siempre ha procurado la protección de las clase dominantes, de la inversión de los potentados y ha silenciado la reclamación justa del pueblo colombiano.

Se requiere empezar por reformar nuestra Carta Política, para que el Congreso de la República se reduzca a una tercera parte, donde los salarios de los congresistas no superen los veinte salarios mínimos legales mensuales vigentes y las prebendas de que hoy ostenta, se reduzcan al igual que las que tienen que ver con los trabajadores colombianos.

Es menester que se acaba de una vez por todas, con la remuneración y el pago de Concejales y de Diputados, para que se convierta la política y el ejercicio de la misma, en una actividad de todos y para todos, done el verdadero interés de las comunidades sea la base y el fundamento de los liderazgos sociales que están por venir.

Y en suma de todo esto, se requiere que la salud sea parte de una obligación del Estado, donde la simple cédula de ciudadanía, sea el carnet de atención pronta e inmediata, y que los hospitales sean realmente verdaderos centros de rehabilitación de los pacientes, donde se reciba por parte de los profesionales médicos y grupo de enfermeros y auxiliares, una adecuada y oportuna atención integral para un mejor vivir.

No necesitamos vías de cuarta generación, necesitamos inmediata solución al problema de Justicia, que se convirtió de la noche a la mañana, en la panacea de una ínsula exclusiva y retardataria de la solución a los problemas ciudadanos.  Exigimos una forma de acabar con la prescripción de los delitos en Colombia, y generar políticas criminales claras, acertadas y con los funcionarios requeridos al igual que con los centros penitenciarios necesarios, para que la burla que actualmente se vive, supere esa crisis y se nos ofrezcan posibilidades de verdadera confianza en la Justicia.

Estos pequeños retozos de sueños y de esperanzas, es parte de una urgente revolución interna que no se ve venir, cuando el campo y los campesinos sufren las consecuencias del abandono del establecimiento, cuando no hay políticas agrarias y de explotación de la tierra adecuadas y por el contrario, nuestros propios recursos, como el agua y el petróleo, son entregados a multinacionales para que los exploten y se enriquezcan a sus anchas, en tanto, que un galón de gasolina es lo más caro del mundo, cuando somos sus productores y la energía eléctrica se nos vende a precios exorbitantes.

Y qué decir de nuestro salario mínimo que el último año, se devalúo frente al dólar, en más de un sesenta por ciento? Dónde está y en que quedó la capacidad adquisitiva del trabajador colombiano?