Un gran paso
Ayer se abrió la licitación para hacer navegable el río Magdalena, un proyecto que estaría finalizado en su primera fase en el año 2018 y que indudablemente ayudaría a dinamizar la economía del país.
De esta forma el presidente Juan Manuel Santos dio vía libre al proceso de licitación y, por intermedio de un documento Confis, comprometió vigencias futuras por 2,5 billones de pesos, lo que garantiza la continuidad del proyecto.
Estamos frente, como lo dijo el mandatario, a uno de los sueños más importantes de todos los colombianos, una obra que podría hacer crecer la economía en por lo menos un punto que en la práctica se representa en más empleo, divisas y recursos de inversión.
“Yo tengo un sueño: que el año 2018, con esta obra, vamos a tener a Barranquilla con el doble de volumen de carga que hoy los puertos tramitan”, destacó Santos.
La idea de intervenir el río Magdalena y convertirlo en una vía de transporte, tanto turístico como de carga, no es nueva. Los estudios indican que el efecto es altamente positivo, especialmente para Barranquilla que verá fortalecido el puerto, pero también para todos los 128 municipios que colindan con el río a lo largo de la patria.
Se calcula que una vez terminado el proyecto el costo de transportar cualquier material, como un barril de petróleo, una tonelada de carbón o cualquier producto de cualquiera de los puertos que ya se están construyendo a lo largo del río, se disminuye hasta en un 50 por ciento.
En esta primera fase, que estará concluida en 9 meses, el dragado hará que de Barrancabermeja a Bocas de Ceniza se pueda navegar las 24 horas al día y 7 días a la semana, indican los términos del contrato, lo que significa competitividad a cualquier productor, en cualquier lugar de Colombia, quien solamente necesita estar ubicado cerca al río para minimizar costos y proyectarse internacionalmente.
Esta es una gran iniciativa que ojalá perdure, es decir que se mantenga con o sin el mandato del presidente Santos.
