Un escenario complejo en el vecindario
La Junta Directiva del Banco de la República tomó ayer la decisión de mantener en 4,5 por ciento la tasa de interés de intervención.
Así lo anunciaron el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, y el gerente general del Emisor, José Darío Uribe, en rueda de prensa.
Las razones para tomar esta decisión, que ha sido la misma desde hace ya varios meses, tienen que ver con la inflación, la devaluación del peso, la persistencia del fenómeno de El Niño y las cifras de actividad económica mundial.
El Emisor explicó que la transmisión de la depreciación nominal a los precios al consumidor y el incremento en los costos de las materias primas importadas, así como la menor dinámica en la oferta de alimentos están relacionadas con la aceleración de la inflación en lo corrido del año.
Además, el traslado de parte de la devaluación del peso a los precios al consumidor y la persistencia del fenómeno de El Niño pueden hacer más lenta la convergencia de la inflación a la meta, tanto por su impacto directo sobre los precios y las expectativas de inflación como por la activación de mecanismos de indexación.
Por otra parte, los indicadores de la actividad económica mundial continúan reflejando una débil dinámica de la demanda externa e inferior a la registrada en 2014. En Estados Unidos y la zona euro la economía continúa recuperándose pero a tasas algo inferiores a las previstas.
“En China, la actividad económica continúa desacelerándose y las principales economías de América Latina registran crecimientos bajos o contracciones del producto. El riesgo de una mayor desaceleración económica en China y la sorpresiva devaluación del yuan generaron volatilidad en los mercados financieros mundiales y en los precios de algunos productos básicos”, anotó el Banco Central.
El dólar y el petróleo también estuvieron en la discusión de ayer de la junta directiva del Banco de la República. La realidad es que la moneda norteamericana se sigue fortaleciendo y se espera que en lo que resta de este año la Reserva Federal de ese país aumente su tasa de interés. Por el lado del crudo se tiene que el precio internacional tuvo un descenso significativo.
Además, las cotizaciones de varios productos básicos que importa Colombia dejaron de caer. “Si estos niveles en los precios de las exportaciones e importaciones se mantienen, los términos de intercambio y el ingreso nacional caerían más de lo previsto. Esto explica en gran medida la fuerte devaluación del peso frente al dólar en comparación con las monedas de otros países”, sostuvo el Emisor.
A nivel interno, durante el segundo trimestre los indicadores de comercio al por menor, de confianza al consumidor y del comercio, y de expectativas económicas indican que la demanda interna continúa debilitándose. Además, la industria se contrajo y los indicadores de construcción sugieren una desaceleración del sector.
Las cifras del mes de julio muestran una caída en la producción de petróleo en el país, mientras que la producción de café aumentó. La evaluación de todas estas variables hizo que el Banco de la República mantuviera la estimación del crecimiento económico para 2015 en el rango 1,8%-3,4% con 2,8% como cifra más probable.
