viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-07-30 10:19

Un bienestar sin espiritualidad

Soy un admirador de países como: los nórdicos (Dinamarca, Suecia, Noruega y Finlandia), por su desarrollo económico y social. Son países con una tasa desempleo que roza el tres por ciento.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 30 de 2014

El bienestar económico y social, probé todo lo relacionado con la salud, la educación, la vivienda, etc. Tienen excelentes vías. Sus pueblos son una tacita de plata en términos de aseo, jardines, zonas verdes, espacios generosos para el descanso, bosques con adecuados senderos para caminar, -en verano, pues los inviernos son eternos-. En general los indicadores económicos son altos. La página roja en términos de criminalidad tiene índices muy bajos. Similar situación tienen países como: Japón, Corea y Singapur (los tigres del Oriente). En Europa Central, naciones como Alemania (que tiene la economía más sólida de la Unión Europea), Suiza (tiene la democracia menos contaminada del mundo), Austria; son países muy desarrollados en los términos ya mencionados.

Si la felicidad y el bienestar se miden bajo los parámetros socioeconómicos, entonces, ¿tales países gozan de un desarrollo integral de la persona humana? La respuesta es: NO. Los países de mayor número de suicidios en el mundo son precisamente: Suecia, Noruega y Japón. Herbert Marcuse, un filósofo judío de nacionalidad alemana y muerto en 1979 afirmó, siguiendo el pensamiento cultural de los pensadores de la época que el hombre es un ser pluridimensional. Es decir, un ser polifacético, con muchas dimensiones. Los planes de desarrollo que potencien unas dimensiones en detrimento de otras, mutilan al hombre. Una de las dimensiones negada, rechazada y hostilizada en muchos imaginarios culturales, es la dimensión ESPIRITUAL. Quitarle esta dimensión al hombre, es castrar al hombre. El hombre, además de tener varias dimensiones, es un SER ESPIRITUAL. El hombre tiene el derecho natural a expresarse y vivir esa dimensión. En los países llamados desarrollados y concretamente, los aludidos con el mayor índice de suicidios, no aparece ninguna experiencia de Dios. Es más, Dios sobra en las manifestaciones públicas. Dios resulta un estorbo en la vida de la ciudad secular. Una sociedad sin Dios, -cuidado con pasar al otro extremo, sociedades en donde se impone un tipo de expresión religiosa, generando un fanatismo de este corte, resultando, igualmente, una mutilación del hombre- mata al hombre .

En países en donde la teocracia es la forma de gobierno, se combate toda forma de expresión religiosa que no sea la establecida por el Estado. Todos los países de cultura musulmana son teocracias, a  excepción de Turquía, que tiene una constitución laica. En estos países se prohíbe y se combate toda otra expresión espiritual del hombre que no esté centrada en el Corán. En casi todos los países de cultura musulmana, los cristianos estamos sufriendo persecución. Es un delito ser cristiano. Y Las Organizaciones de Derechos Humanos no dicen nada. Un caso escalofriante es el de la dama MERIAN IBRAHIM ISHAG, quien había sido condenada a muerte en Sudán, por el terrible delito de haber “apostatado del Islam” al haberse  convertido a la fe en Jesucristo.  ¿Dónde está el avance de los Derechos Humanos hoy?  

+Froilán, obispo de Neiva.