Triste realidad
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) denunció que cerca de 5.5 millones de colombianos son victimas de desplazamiento forzado y que en los municipios de Buenaventura (Valle del Cauca), Guapi (Cauca) y Ricaurte (Nariño), se concentra el mayor número de expulsados, con cerca del 58 por ciento, cifras escalofriantes que tienen que ser objeto de análisis y de una reacción inmediata y contundente de parte del Estado.
El informe que fue socializado en las últimas horas, resume que Colombia es uno de los países con más desplazados del mundo, donde se calcula que el número de refugiados solicitantes de asilo y desplazados internos –de todo el planeta-, ha superado los 50 millones de personas, un número que solo se vio en los tiempos de la Segunda Guerra Mundial.
El estudio que fue denominado “Tendencias Globales”, se basa en los datos recopilados por los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales socias y en los registros propios de ACNUR. Al analizarlo lo que más preocupa es que la situación de desplazamiento en lugar de mejorar, va en retroceso en todo el mundo.
A diciembre de 2013 eran 51,2 millones de personas que se encontraban en situación de desplazamiento forzado, cifra muy inferior a la registrada en diciembre de 2012, donde se calculó en 45,2.
“Este enorme aumento se debió principalmente a la guerra en Siria que, a finales del año pasado, había forzado a 2,5 millones de personas a convertirse en refugiadas e hizo que 6,5 millones se desplazaran dentro del país. Asimismo, se registraron nuevos e importantes desplazamientos en África, particularmente en la República Centroafricana, y hacia finales de 2013, también en Sudán del Sur”, reitera el documento.
Respecto a Colombia, el informe – con fecha de corte diciembre 2013 – registra la cifra de 5,4 millones de personas desplazadas desde 1997. Según cifras más recientes del gobierno nacional, este dato alcanza ahora los 5.5 millones de colombianos y colombianas víctimas de desplazamiento forzado interno. Si bien en el presente año la tendencia de los desplazamientos masivos ha disminuido respecto al mismo periodo de 2013, sigue siendo preocupante la afectación que los 25 eventos de desplazamiento masivo (enero a abril 2014) ha significado para las 1.439 familias víctimas de estos.
Como vemos estamos lejos de la solución a uno de los flagelos más abominables que puede afectar al ser humano, como lo es le desplazamiento de su propia tierra.
