viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-05-26 08:50

Trans-Atlantic Free Trade Agreement

He procurado motivar a estudiantes a que observen, clasifiquen, analicen y construyan sobre la base de la información que obtienen de su entorno.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 26 de 2014

Estoy convencido de que este es el camino para crear conciencia crítica la cual  permite entender la realidad y  desempeñar en ella un rol que vaya más allá de la pasividad del sólo vivir el día a día, hay que aprender como anticiparse y actuar sobre esa base. Para lograr esto debemos analizar  temas que contribuyan a este entendimiento del entorno. Invito entonces   referirnos hoy al entorno geopolítico a la luz del TAFTA, Trans Atlantic Free Trade Agreement, así se llama el tratado de libre comercio que se está gestando hoy entre los Estados Unidos y la Unión Europea.

Pues bien, si al gobierno de Colombia se le critica hoy por el supuesto hermetismo en el cual se están adelantando las conversaciones en la Habana – a pesar de poderse adelantar un seguimiento y participación de manera activa vía internet, mecanismo que Humberto de la Calle ha explicado muy bien -  el caso del telón secreto que no permite a los ciudadanos conocer, opinar o decidir sobre el contenido de este nuevo tratado, lo cataloga como uno de los más inéditos de la historia.

¿Que se conoce? Primero que el TAFTA es un acuerdo decisivo para la nueva estructura económica de globalización. Integra 800 millones de personas y a dos de las llamadas potencias que si las miramos en conjunto representan un poco más del 40% del PIB mundial y hoy se les atribuye la participación en la tercera parte del proceso de intercambio mundial. Segundo, que le apunta directamente a crear nuevas normas en temas medioambientales, de seguridad, de comercio, de acceso a medicamentos, de protección de datos digitales y de resolución de conflictos entre otras muchas más.

¿Qué se le critica? Dos cosas esencialmente, el adelantar la negociación a espaldas de la opinión pública y dos, su filosofía que contempla el legislar desde los dos bloques respondiendo a las normas de libre comercio establecidas por las grandes empresas europeas y norteamericanas.

¿Quiénes lo  critican? Principalmente los ecologistas, así como la izquierda del Partido Socialista y la extrema derecha del Frente Nacional. Estos últimos califican al tratado como “una máquina de guerra ultra liberal, antidemocrática, antieconómica y antisocial”

El debate se abre pues el aparente reemplazo del Estado por parte de las grandes multinacionales es el telón de fondo. Para la muestra lo que hemos vivido con el tema de la cuenca del rio Las Ceibas en Neiva, hoy una multinacional petrolera marca la agenda de intervención por encima de temas ambientales, de marchas populares y de gobernantes. O si no díganme ¿quién tiene hoy la última palabra?