Todos menos uno
Mauricio Bahamón Oliveros
Y no me refiero a la novela juvenil de Battut donde se habla de la identidad y la necesidad de no conformarse cuando no se encaja en un grupo.
Me refiero al proceso de paz en el que todavía existe una esperanza siendo una necesidad para la mayoría de colombianos.
La persistencia en la que se encuentra el presidente Santos, de sacar adelante este proceso es plausible, manifestando que si bien se aprueba en plebiscito seguimos de lo contrario igualmente se acataría la decisión de las mayorías. Pero tenemos que tener en cuenta que de seguir esta guerra absurda regresaría el desplazamiento, el miedo, la zozobra, el Boleteo, etc.
Santos invita a reunión en casa de Nariño a la llamada coalición de paz, donde asisten los partidos políticos que estuvieron listos a darle soporte, apoyo. Dejando claro sobre la mesa que se apartan de sus diferencias ideológicas y políticas para que se dé fin al conflicto en Colombia y se inicie una nueva Colombia en paz.
Asistieron TODOS menos UNO, al parecer sus intereses son contrarios al proceso de PAZ, muy seguramente querrán continuar la guerra. Y no encajando en este grupo.
El propósito de esta reunión es simplemente un pacto por la paz en nuestro territorio, siendo la paz el anhelo de todo colombiano. Y no un capricho personal del jefe de estado.
De la reunión salió la conclusión que la mayoría están de acuerdo, manifestando su apoyo a la paz quedando pendiente la revisión de la agenda legislativa, el proyecto de Ley de Orden Público y el Acto Legislativo para la Paz.
Todos conformes y dispuestos a promover el “SI” del plebiscito. Advirtiendo que cada partido mantiene su independencia, pero estando dispuestos en conjunto a apoyar masivamente el proceso de construcción de paz.
En lo único en lo que no se estuvo de acuerdo por parte de algunos congresistas fue la forma que adelantaron unos delegados de las farc las llamadas visitas pedagógicas realizadas en el territorio nacional con la presencia de guerrilleros armados como si se trataran de zonas despejadas autorizadas, ya que la autoridad y la soberanía la ejerce el estado.
A mi juicio fue una ligereza de alguno de ellos y creo que sin ninguna mala intención, sintiéndose los rockstar del momento en sus zonas de influencia, personalmente pienso que se debería continuar con lo ya adelantado.
No se imaginan que es sentarse a leer un libro en zona rural, ver el amanecer, respirando aire puro, escuchar ese inconfundible silencio del campo con la tranquilidad de que vivimos en paz.
