Toda la protección
Juan Ricardo Ortega, actual titular de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia, Dian, es un ejemplo de lucha contra la corrupción.
Gracias a él la entidad hoy está recuperando su nombre, deteriorado por las mañas y artimañas de unas bandas criminales que durante años la saquearon, las mismas que hoy lo ven como una amenaza para sus intereses oscuros.
El caso de la Dian es patético. Una entidad que todos sabíamos que estaba siendo saqueada de la forma más descarada, pero que sólo él (Juan Ricardo Ortega) se atrevió a denunciar y a poner en evidencia y tras las rejas a los responsables.
Hoy la vida de Ortega corre peligro. Los organismos de inteligencia del Estado establecieron que las cabezas de estas bandas ya le pusieron precio a la vida del destacado funcionario, algo que no es nuevo en Colombia y que como todos sabemos, se constituye en un hecho de suma gravedad.
No podemos olvidar que las denuncias de Juan Ricardo Ortega mantienen tras las rejas a más de 50 exfuncionarios, muchos de los cuales ya confesaron su responsabilidad y hoy están a la espera de un fallo condenatorio.
Entonces el Estado, como compensación por su lealtad y gran trabajo, no puede menos que brindarle toda la seguridad y las garantías necesarias para que siga trabajando y viviendo en Colombia, donde lo necesitamos.
No es posible que lo buenos tengan que abandonar el país mientras que muchos corruptos siguen haciendo de las suyas, incluso con esquemas de seguridad pagos por el Gobierno.
Sabemos que el ministro del Interior, Aurelio Iragorri, dio instrucciones al director de la Unidad de Protección, Andrés Villamizar, para que se refuerce la seguridad de Juan Ricardo Ortega y la de su familia, algo que debe ser implementado en forma inmediata.
Juan Ricardo Ortega tiene que ser protegido para que siga limpiando la Dian. Una vez termine allí debería ser encargado de otra de las muchas dependencias del Estado que hoy están en las manos de la delincuencia.
