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Opinión/ Creado el: 2017-06-19 10:27

Terrorismo estimulado

Alvaro Hernán Prada

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 19 de 2017

La seguridad se deteriora progresivamente en Colombia. Mientras nos hablan de paz y la comunidad internacional cree que aquí todo está bien, vivimos un retroceso que despierta el miedo de los peores sucesos de nuestra historia. En eso consiste el terrorismo: en atemorizar a la sociedad cometiendo atrocidades.

Lo que ocurrió en el Centro Comercial Andino este sábado 17 de junio, es uno de los atentados que nos deja heridas en el alma. No puede quedar en la impunidad. Poner una bomba en el baño de mujeres de un lugar concurrido la víspera del día del padre, solamente se le ocurre a un sicópata.

Las 3 mujeres fallecidas y los 9 heridos nos recuerdan a las miles de víctimas de atrocidades, que no deben quedar en el olvido. Retrocedimos a los tiempos en los que las requisas exhaustivas en centros comerciales eran un requisito para ingresar. La alerta era constante, pues los bandidos afirmaban que en esos lugares se congregaban familias de lo que ellos llaman ‘oligarquía’. Bajo ese precepto dieron el golpe de El Nogal, asesinando inocentes. Los responsables tienen garantizada la libertad.

Solidaridad con las víctimas y sus familias. Descansen en paz Julie Huyhn, Ana María Gutiérrez y Leidy Paola Jaimes. Jóvenes inocentes que deben impulsarnos a combatir el terrorismo y erradicarlo. En su memoria debe caer todo el peso de la ley contra los autores del atentado y recuperar la seguridad. Solamente así alcanzaremos la paz que las bombas nos han arrebatado.

Mal mensaje da el gobierno a los criminales, dejando en libertad a los autores del carro bomba de Caracol, del secuestro de los contratistas estadounidenses, al que detonó un burro y a los jefes del cartel narcoterrorista, que es el secretariado. ¿Qué podemos esperar para los autores de la bomba de Andino? Si los llegaran a capturar, los dejarían en libertad con la excusa de la paz.

Los asesinos saben que pueden hacer lo que quieran para infundir miedo. Seguramente el mensaje será que debemos negociar con ellos y entregarles lo que piden, para que dejen de matar. La impunidad genera más violencia. Lo advirtió Human Rights Watch cuando se publicaron los puntos de la JEP y recordó que la cárcel es un precedente necesario para que los índices de criminalidad se reduzcan ante el imperio de la justicia. Santos los tildó de enemigos de la paz, hizo caso omiso y he aquí las consecuencias. Repetimos las fallas que advirtió El Salvador, con base en su proceso de paz: impunidad y reincidencia en el crimen, por centrar el acuerdo en los intereses políticos de la guerrilla. El peligro es inminente, anularon las órdenes de captura para los crímenes de lesa humanidad y todas las semanas vemos concesiones nuevas a las Farc.  Con este mensaje y nadando en coca, no habrá paz.

Nota:

Ahora resulta que fijar una posición cuando hay víctimas del terrorismo es oportunismo político. ¿Qué tal eso? Pero todos opinamos cuando alguien es atropellado por un conductor ebrio, o cuando matan una niña inocente. Es nuestra obligación exigir justicia y medidas que impidan nuevos casos. El crimen nos produce tristeza e indignación. Es nuestra obligación fijar nuestra posición frente a la lucha contra el terrorismo, revisando sus causas. Siempre se debe actuar con coherencia, defendiendo las ideas, sin cálculo político. Y para quienes defienden la posición de respaldar al gobierno, cualquiera que sea, cuando hay ataques terroristas, la respuesta es sí. Excepto cuando el gobierno ha estimulado el terrorismo.