lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-04-23 09:18

Terna para fiscal

Amadeo González Triviño

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 23 de 2016

No hemos de sorprendernos por la forma como ha actuado el señor Presidente, cuando ha engañado al pueblo colombiano, como siempre, pero especialmente a ese reducido grupo de colombianos, que aún creen en la transparencia de sus actos, al hacer toda una pantomima oficial, para revestir de solemnidad, un acto que ya se sabía cómo tenía que terminar.

Es triste y desconsolador saber que en los actuales momentos, uno de los ejes pilares de la Administración de Justicia del país, no va a quedar en las manos de la persona más idónea, más preparada, conocedora del tema al que se ha de enfrentar, y mucho menos que tenga la posibilidad, por remota que sea, de obrar lejos de sentirse comprometido con las actuaciones de quienes han sido sus prohijados en los millonarios contratos de asesoría de los cuales ha sido su principal consejero.

Se diría que es la Corte Suprema de Justicia la que ha de elegir al Fiscal de la Nación, pero en medio de todo este proceso, el país y la conciencia social, política y humana de todos los colombianos, conocemos de sobra el mensaje que se ha generado con éste proceso malsano que ha liderado el señor Santos y especialmente ha llegado al cinismo de decir y pregonar a los cuatro vientos, que la renuncia irrevocable de la Superministro, fue por haber sido fruto del desgaste de todo funcionario público que ha llegado a su ciclo, y por tanto, hace surgir la sensación de que su capacidad intelectual y de direccionamiento de las políticas del Gobierno, ha terminado.

Quizá pase por la mente de muchos ingenuos, que algunos de los ternados renunciara a dicha postulación, lo cual sería muy alentador y daría margen para considerar en la independencia y la convicción de que la terna no es de uno, como se dice, y que quien los acompaña no es penalista, no es conocedor de la materia, sino que es la ficha clave a la cual le apuesta la presidencia de la República, para sus propósitos electorales, pero al haber postulado al Ministro de Justicia, vigente en su cargo, y al haber postulado a la Abogada Cifuentes, quien se desempeña en las conversaciones de La Habana, y dependen directamente de la Presidencia, moralmente están atados e impedidos para cualquier pronunciamiento, fuera de la sumisión o de agachar la cabeza, como les toca, o que salga el Presidente después a decir que su CICLO SE HA CUMPLIDO, como lo acaba de hacer con la superministro.   

Las formas de poder, el ejercicio del mismo y la corrupción, están tan de la mano que se revisten de transparencia procesos, donde no han de funcionar. Se ha cuestionado incluso a todos los que osaron y pensaron en la opción de ser reconocidos en su profesionalismo, en su idoneidad, en su dedicación al Derecho, como el Derecho Penal, pero consideramos que esa participación era necesaria, para refrendar lo que se ha venido pregonando hace mucho tiempo, sobre la ausencia de entereza moral y ética en la alta política colombiana. El caso de la terna del Fiscal, es como se dice muchas veces, una prueba evidente de que no se equivocan los que censuran su proceder.

Si de ésta manera se engaña a unos incautos que confían en la Justicia, qué podemos esperar de un país que espera, que anhela y que sueña con un PROCESO DE PAZ, limpio transparente y que no comprometa la institucionalidad, ni las formas de corrupción que se han apoderado de todos los resquicios del poder?

Nuestro Estado de Derecho, ha refrendado día a día, desde el Gobierno Nacional, las fábulas y las leyendas de Esopo, Samaniego y Pombo.