Termina la concentración
Editorial
A pesar del incumplimiento por parte del gobierno nacional para tener adecuadas oportunamente, algunas Zonas Veredales Transitorias de Normalización, dispuestas para el proceso de dejación de armas, arribó el último reducto de 300 guerrilleros a Agua Bonita, jurisdicción del municipio de Montañita, en el departamento del Caquetá. El traslado se había retrasado por cuenta de los inconvenientes en la adecuación del terreno para habilitar las vías, falta de maquinaria, problemas en la instalación de servicios básicos para los guerrilleros y dificultades para ingresar los materiales para la construcción de los campamentos en donde permanecerán los mismos. Algunos medios de comunicación han expresado, que la mayoría de estos campamentos no se encuentran adecuados, para alojar durante los seis meses a la tropa de esta organización desmovilizada. Cargados de ilusiones para reinsertarse a la civilidad colombiana, llegaron a estos territorios, para comprometerse con la sociedad colombiana, a la desmovilización total, como está establecido en el cronograma que se concertó en los diálogos de paz que se llevaron a cabo en la Habana Cuba. Acompañados por integrantes del mecanismo tripartito de monitoreo y verificación-compuesto por Gobierno, Farc y misión de la ONU- los militantes de los frentes 3, 14 y 15 de las Farc, salieron de los puntos temporales de pre agrupamiento de La Victoria y Alto Arenoso. Se trata del último movimiento de estructuras de las Farc hacia los puntos en donde se realizará el proceso de dejación de armas a cargo de la misión de la ONU en Colombia.
Cerca de 6 mil combatientes llegaron a estas zonas y es destacable que, hasta la fecha, se ha cumplido el cronograma previamente establecido por parte de los actores negociadores. Con ello se inició la última marcha de las Farc hacia las mismas, en las que se concentrarán y desarmarán, en el marco de lo suscrito entre las partes. Pero existe una preocupación mayúscula por todos los gremios de la producción del país, porque algunos integrantes de esta organización, no se están ajustando a los protocolos establecidos en la desmovilización. En algunas zonas del país, se han empezado a detectar, que han continuado con su actuar delictivo. Inclusive muchos bloques armados han empezado a reclutar a un amplio sector de guerrilleros para fortalecer sus estructuras criminales. Además, las zonas donde hacían presencia las Farc, han venido siendo ocupadas por la delincuencia común. El gobierno nacional, deberá emprender un plan para fortalecer el aparato militar, para contrarrestar estas acciones que van en contravía de los objetivos propuestos, para consolidar la reconciliación nacional con esta organización guerrillera. Es destacable el compromiso asumido por esta organización guerrillera, de terminar de manera definitiva este absurdo conflicto armado que durante más de cinco décadas, afectó el bienestar de los colombianos.
