TENGO SED
Sin duda el pueblo colombiano hoy esta sediento de paz, de equidad, de oportunidades, de un excelente sistema de salud pública, de una política de estado seria en educación, de un desarrollo sostenible influyente e incluyente que permita construir una mejor sociedad.
Hoy el pueblo colombiano esta sediento de saber qué es lo que se negocia en la Habana, saber que las famosas comisiones de la verdad no solo se refieran al pasado, sino al futuro que nos tratan de construir, los que no creemos que tengan la autoridad moral y política para diseñar lo que será según ellos el futuro de Colombia como estado, como país y como nación, después de pretender estampar y firmar un documento que nos diga que estamos en paz. En paz con quién? La paz para quién? La paz a cambio de qué? Son tantos interrogantes que el pueblo colombiano tiene, que hoy esta sediento de sinceridad.
Esa sinceridad que aportas de unas elecciones son mucho más difíciles de encontrar, cuando también muchos están sedientos de poder, sedientos de ambiciones personales que nada tienen que ver con encontrar la prosperidad para todos, sino el cumplimento de sueños personales y familiares de los que ignoran que es de verdad este país, pues muchos de ellos ni siquiera han vivido aquí la mayoría de su existencia, por eso no saben de qué esta sediento el campesino, el estudiante, el maestro, el obrero o tal vez el empresario que durante años ha hecho patria y hoy esta sediento de seguridad, de garantías e incentivos para poder seguir aportando.
Con sed también nos tienen las compañías explotadoras de minerales, que con el patrocinio de la tal locomotora de la minería quieren violentar nuestra verdadera soberanía, nuestra dignidad y apuestan a enfrentar a cambio de la vida misma, de la seguridad alimentaria y de lo que significa producir alimento para generar vida, paz, y desarrollo y no para generar dinero; hay tanta incertidumbre y tanta sed de la verdad, de compromiso y de poder contar con un gobierno que interprete a las verdaderas mayorías, las que temen a que mañana nos digan. “Todo está consumado”! Sin saber siquiera que firmaron, para donde vamos y de la mano que quien; pues ya no podremos decir perdónalos porque no saben lo que hacen, pues han tenido el suficiente tiempo para maquinar, delinquir y asesinar que hoy Colombia esta crucificada clamando al cielo “Señor porque nos has abandonado”.
Por: Carlos Eduardo Trujillo González
