martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-11-28 10:51

Teníamos la razón: no está cerca la paz

Álvaro Hernando Cardona González

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 28 de 2015

El pasado 21 de noviembre las noticias nos dieron la razón sobre que hablar de “paz” ilusiona equívocamente a los colombianos. Ese día, conocimos que Humberto de La Calle, jefe de la misión del Gobierno Nacional para hacer acuerdos con la banda delincuencial autodenominada las Farc, declaró que “Justicia y participación política de las Farc son los temas más complejos” (ante RCN radio). En este espacio hemos aclarado que sin estar en contra de que se haya acordado dialogar sobre la manera de hacer entrega de armas a cambio de algún tipo de indemnización a las víctimas y la seguridad de no causar terror y dolor a más compatriotas, lo último que puede hacerse en un Estado de Derecho es claudicar la justicia. Empezamos mal y por el final estos diálogos. Y lo que empieza mal, mal acaba. Estos acuerdos atrasan económicamente al país, generarán más violencia, y atrasarán enormemente la construcción social porque no hay justicia. El máximo jefe negociador de Colombia ante este grupo de 8.000 delincuentes en Cuba, admite que lo más complejo es acordar cómo hacer justicia, aunque lo discuten allá no con la sociedad restante de millones y millones de colombianos que sí trabajan, aceptan la autoridad y pagan impuestos.

Y por otra parte dijo Joaquín Gómez, uno de los líderes más emblemáticos de la  organización criminal mencionada (ante la emisora de La FM) que “si el Gobierno no es capaz de romper vínculos entre el Estado y el paramilitarismo, será imposible en los meses que quedan, firmar acuerdo”. Fíjense los lectores que ellos no hablan de paz, hablan de “acuerdo”. Y que ellos mismos reconocen que este es sólo un pacto de un grupo armado y delinquiendo con el Estado. Y reconocen que aún quedan otros, como el ELN y varios de los que se autodenominan paramilitares. Lo que decíamos, la “paz” sólo se logra el día que se desarticulen todos los grupos organizados para asesinar, extorsionar y secuestrar en este país y que siguen haciéndolo.

Primero, hay que tratar a las cosas como son. Engañar, tergiversando los términos, no es conveniente. Vienen graves desilusiones y graves afectaciones a los derechos humanos; no tranquilidad social sino más violencia.

Queremos y soñamos con la paz de Colombia como nadie. Ella se construye con medidas definitivas y no parciales. Con justicia y no con injusticias. Con equidad y no con desequilibrios sociales.

¿Por qué creen los lectores que ha sido necesario que el Congreso de la República rebaje a sólo cuatro millones de votos la refrendación de los acuerdos? Eso es menos de la mitad que sacó el Presidente para ser electo.