domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-06-03 09:26

Temor

Ernesto Cabrera Tejada

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 03 de 2016

La aprobación de las rutas a seguir en Neiva y el Huila a través de sus planes de desarrollo que suponemos conciertan en alto grado de racionalidad y que ha de permitir construir confianza, contrastan con las negociaciones del gobierno central, sus decisiones impuestas, el ELN y más bandas criminales, instituciones públicas que se empeñan en alimentar sus doctrinas desde el miedo y el terror, suponen un alto grado de irracionalidad. Nos están llenando de temores.

Estos absurdos hechos provocan miedo junto a la incertidumbre de la incomunicación que no construye. Los gobiernos locales con su capacidad de gestión administrativa han de propender por romper el escepticismo de ciertos sectores con respecto a su plan de desarrollo, deben fincar y crecer las  ilusiones y emociones borrando la desconfianza congénita de lo público. Para ello están los medios, ponerlos al servicio del desarrollo de su gestión y ellos a su vez al servicio del ciudadano evitando el temor y generando respeto.

Es tan fácil evadir el respeto que delinquir resulta un esnobismo no sólo para los callejeros delincuentes, también hampones de cuello blanco y pretensiosos descendientes deshonestos, médicos y juristas que con sus decisiones coadyuvan a huir de la cárcel a los responsables condenados. Hemos encontrado la solución al problema de superpoblación carcelaria. Los 120 mil  presos en el país han de tener algún síntoma que determine como a Guido Nule, salir de la cárcel. ¿Será cierto que la cárcel no cura nada?

El mundo reciente ha rodeado al presidente Santos que  ha llevado por el mundo una herramienta política que pretende hacer hábito en el país; infundir temor entre todos aquellos a quienes percibe como sus seguidores o sus opositores, sean los gobernadores, sus propios funcionarios, los disidentes, los opositores, los empresarios y hasta el sector más vulnerable del periodismo, con la distribución discrecional de la publicidad oficial o con mentiras y agresiones verbales que sorprenden como las emanadas durante el secuestro de los periodistas en el Catatumbo.

Estas actitudes de atemorizar, evaden el respeto que es el que construye. Los planes de desarrollo tienen el fundamento para direccionar en contra del temor.