Sumisión colombiana
Un fuerte debate surgió esta semana a raíz de la placa que elogia a los ingleses que intentaron tomarse Cartagena en el siglo XVIII y que llevó a una heroica resistencia por parte de los cartageneros liderados por don Blas de Leso.
La controversia surgió a raíz del evidente gesto de sumisión o en términos mas castizos, de “lambonería” por la clase política cartagenera liderada por su alcalde, quienes organizaron este acto protocolario para quedar bien con la ilustre visita de los representantes de la realeza inglesa. Haciendo un análisis general de este episodio con otros sucedidos a lo largo de nuestra historia, se pueden resaltar actuaciones de diversos gobiernos que reflejan una especie de sumisión o subordinación hacia el extranjero. A título de ejemplo podemos citar el regalo del Tesoro Quimbaya (compuesto por 122 piezas precolombinas de oro) realizado en 1892 por el distinguido presidente colombiano Carlos Holguín Mallarino a la Reina de España María Cristina de Habsburgo, como muestra de gratitud por su posición frente a un diferendo con Venezuela. O el episodio del saqueo de estatuarias de San Agustín realizado en 1913 por el alemán Preuss, quien las llevó a su tierra natal y hoy día están expuestas en el museo Etnológico de Berlin, Ni el gobierno ni la comunidad se opuso a este saqueo. O en 1952 cuando un presidente encargado (Roberto Urdaneta Arbelaez) resolvió reconocer la soberanía del archipiélago de Los Monjes (a tan solo 38 km la península de la Guajira) mediante una simple Nota diplomática favoreciendo a Venezuela con este acto.Actualmente se resalta la “política” de Colombia frente a la extradición de nacionales. Nuestro país extradita rápidamente ante el pedido de los Estados Unidos (sin revisar posibles errores) mientras que este país se toma su tiempo y a veces niega extradiciones de sus ciudadanos, dejando en el piso la reciprocidad que debe existir (véase el caso de “uribito”). No tengo explicaciones a esta histórica actitud de pleitesía hacia el extranjero de muchos gobernantes y en no pocos casos del colombiano. Pero si considero pertinente citar a Philip Pettit (filósofo irlandes) quien dice que las sociedades exitosas están donde el pueblo aprende a decir No para evitar la dominación.
