SOS por la Unidad de Cancerología
Por Carlos Tobar
Carta abierta al señor gobernador Carlos Mauricio Iriarte
Señor gobernador: Por razones personales –mi esposa es paciente afectada por el cáncer, por fortuna, plenamente superado–, la semana pasada, estuve de visita en la Unidad de Cancerología del Hospital Universitario de Neiva, donde ella tenía uno de los controles periódicos, pos tratamiento. En esa diligencia, pude percibir la gran preocupación que existe en el personal médico de dicha unidad por las fallas continuadas que está presentando el equipo de radioterapia, elemento indispensable en el tratamiento de los pacientes afectados por esa cruel enfermedad. Por comentarios de alguno de los médicos especialistas, la situación es en extremo grave, porque en la terapéutica se combinan, según el paciente, la quimioterapia con la radioterapia. De modo que por la falta de uno de los dos componentes, cuando actúan combinados, el tratamiento puede afectarse. Por esta razón, el día de mi visita, estaban reunidos con el director del hospital, poniéndole de manifiesto la gravedad de la situación.
La razón de las fallas del equipo de radioterapia, es que está cumpliendo su vida útil, y se presentan fallas en el mantenimiento. Tiene ya 15 años de trabajo continuado, por lo que empieza a demandar mayor inversión y atención en mantenimiento, y a sufrir las inevitables interrupciones por reparaciones. Lo grave es que la Unidad de Cancerología es el único servicio disponible para toda la región sur colombiana: pacientes del Huila, Caquetá, Putumayo, sur del Tolima, Cauca, reciben los beneficios de los equipos y del extraordinario personal médico, paramédico y administrativo, que conforman una de las unidades médicas de alto nivel del departamento.
Señor gobernador, es urgente revisar el mecanismo de administración directa por el hospital de la unidad de cancerología, tal como lo explicara el exsecretario de salud, Francisco García Lara, para buscar una forma más ágil de atender su funcionamiento y, sobre todo evitar las interrupciones del servicio. Está en juego la vida de centenares de personas que dependen de la atención que presta. Y, hay que actuar con visión de futuro: se debe empezar a pensar en la adquisición de un nuevo equipo de radioterapia, con los avances tecnológicos de la última década, por lo que significa para la salud de los habitantes de la región. Fortalecer la unidad es un imperativo del momento. Le propongo que como una de las metas más importantes de su gobierno, adquiera el nuevo equipo. Propóngase que de los recursos de regalías, muchos ahorrados a la fuerza, se destinen a ese fin. Por lo pronto, en su calidad de presidente de la junta directiva del hospital, respetuosamente, le sugiero revisar de cerca la solución inmediata de la operación plena de la Unidad de Cancerología. Los pacientes se lo agradecerán.
