Sonría más
Orlando Parga
La sonrisa es una de las expresiones faciales que más comunica. Con solo un movimiento leve muscular del rostro expresa el estado de satisfacción, alegría, gozo y felicidad en el que se encuentra la persona. Para esto solo debemos utilizar entre 7 y 12 músculos; en cambio para enojarnos y estar amargos necesitamos más de 34.
Más de la mitad de lo que comunicamos se transmiten por los gestos que hacemos y las expresiones de nuestra cara, por eso los científicos en todo el mundo se han detenido a investigar las miles de expresiones que puede mostrar el rostro humano.
Uno de los lenguajes universales es la sonrisa, expresión que es el resultado de una emoción ampliamente estudiada por el psicólogo y científicodel comportamiento humano, Paul Ekman, y es la felicidad y satisfacción. Cuando sonreímos a menudo lo hacemos para expresar alegría y aprobación.
No se requiere de mucho esfuerzo o conocimiento a la hora de decodificar la expresión de la sonrisa para explicar su significado. Puede traducirse en lo feliz que nos hace compartir con los seres queridos, alcanzar un nuevo logro, deleitar una comida o de cumplir un compromiso, la simpatía que encontramos en una amistad o una nueva persona que conocemos, el gozo que nos produce disfrutar de una obra de arte, una película o el paisaje de la geografía de una región.
La risa desagrega y elimina las arrugas de la cara y las personas que continuamente están riéndose se rejuvenecen debido a los movimientos continuos musculares alrededor de la boca.
El exceso de sonrisa nos hace más saludables. Ya es frecuente escuchar que la risa es un remedio infalible contra la tristeza, la depresión y otros males que atacan nuestra salud mental. Y es que sonreír nos puede ayudar a reducir el nivel de las hormonas que aumentan el estrés como el cortisol, la adrenalina y la dopamina; aumentar el nivel de hormonas que levantan el ánimo como la endorfina y reduce la presión sanguínea y los infartos cardiacos.
La sonrisa es una buena guía para lograr niveles asertivos de confianza y los recientes estudios de investigación demuestran que una persona que continuamente expresa satisfacción está más llena de seguridad y confianza. Sonríe y serás más feliz, en cambio frunce el ceño y estarás más triste.
Así como las enfermedades, los chismes, y los enredos la sonrisa para bien también es muy contagiosa. Al igual que con la mayoría de las emociones, al ver a una persona sonreír la gente alrededor también lo hará de manera instintiva o empática.
Mientras los adultos sonríen más de 20 veces por día, los niños lo hacen más de 400 veces al día. Qué lindo mantener la alegría de la infancia aunque lleguemos a la edad adulta y más hermosa aún es hacer feliz a un niño. Esa es la gran apuesta que le hace la Fundación Amigos del Padre Rafael en Neiva, Garzón, Pitalito, Florencia y Mocoa.
El científico Ron Gutman en su reciente investigación titulada: ‘El poder oculto de la sonrisa’, asegura que sonreír es contagioso y elimina el control que normalmente tenemos sobre los músculos faciales. Imitar una sonrisa y experimentarla físicamente nos ayuda a entender si es verdadera o falsa y así podemos entender el estado emocional de quien sonríe.
