Socios en Pánico
Alvaro Hernán Prada
La llegada de trump a la presidencia de los Estados Unidos, crea un nuevo orden mundial. La prioridad de su agenda es la lucha contra las drogas y el terrorismo. El mandatario republicano tiene claridad del rumbo indicado y determinación para proceder. La intervención militar en Siria y Afganistán es un mensaje al mundo entero.
Santos y Maduro, socios y cómplices en el modelo castrochavista, han apoyado el narcotráfico y el terrorismo. En Colombia pasamos de 47 mil hectáreas de coca a más de 200 mil, como resultado de la exigencia de las farc para consolidar su principal negocio. El gobierno suspendió la aspersión con glifosato para cultivos ilícitos pero lo facilita para nuestros alimentos. Barry McCaffrey, responsable de la lucha antigrogas en el gobierno Clinton, lamentó que en nuestro país se pierdan 10 mil millones de dólares invertidos en esta lucha. Provocarán compra de jueces, muerte de compatriotas y enterraran la democracia. Para el experto, las farc saben que no tienen simpatía popular y la forma para competir con candidatos es con dinero. ¿De dónde lo sacaran? Narcotráfico su primera opción. Recordemos que las drogas han sido el motor del terrorismo, por lo que concluimos que paz tampoco habrá.
En Venezuela ocurre lo mismo. El narcodictador Maduro está al frente de un régimen criminal. Lidera el cartel de los soles, comandado por Diosdado Cabello y su Vicepresidente Tareck El Aissami quien el departamento del tesoro de los EE.UU lo incluyó en la lista de narcotraficantes internacionales. El castrochavismo acabó las instituciones, cambió la constitución, eliminó las libertades y el emprendimiento, persiguió la oposición, empobreció al país, asesina venezolanos que protestan y anuncia armar 500 mil milicianos para defender su dictadura.
El gobierno Santos ha sido su principal socio. Juhampa convirtió a chaves en su nuevo mejor amigo, elogio su modelo, lo respaldó, lo nombró como garante del proceso de “paz” y ha seguido sus pasos de forma juiciosa. Su ayuda al terrorismo y al negocio de los estupefacientes es evidente. La droga que sale de Colombia hacia USA, Europa y Asia, pasa por Venezuela. Las farc son los socios de Maduro y su cartel. De ahí la gratitud e interdependencia entre los presidentes ilegitimos. Eso explica porque el gobierno Colombiano jamás protestó al ver como el gobierno venezolano atropelló a nuestros connacionales en la frontera, o cuando entraron en nuestro espacio aéreo o invadieron nuestro territorio en Arauca. Tampoco fue capaz de solicitar la activación de la Carta Democrática cuando asesinaron 43 personas en las protestas que terminaron por encarcelar a Leopoldo López. Nada ha dicho de la persecución política a los opositores. Entregó a los Jóvenes Valles y Saleh, para que fueran torturados por ser críticos. Tampoco dirá nada ante la denuncia del gobernador del estado de Amazonas sobre la presencia de 4.000 terroristas de las farc armados en su territorio.
Santos es tahúr. Apuesta o entrega a quien sea. Afirmó haber dicho a chaves que su revolución había fracasado. Nadie lo cree, pero abre la posibilidad de vender sus socios si ve que no tienen salvación. Los hechos lo desmienten, así Chaves este muerto. No menciona a Maduro, quien lo amenazo en contar secretos del negocio con Timochenko.
Están en pánico con la reunión entre el presidente Trump, con los expresidentes Uribe y Pastrana. Los 3 guardaron prudencia o confidencialidad, pero el gobierno colombiano sin saber nada, no dudo en llamarlos traidores. El pecado acobarda.
