miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-09-14 10:48

Sobre la vida pública y la privada

Dilberto Trujillo Dussan

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 14 de 2015

Hace poco hubo un debate en la Universidad de Ginebra sobre la vida pública y la privada de los dirigentes y cómo sus actos y comportamiento influencian la sociedad. Se habló del caso del parlamentario del Reino Unido que fue sorprendido consumiendo cocaína y acostándose con prostitutas y como el exigía que no se mezclara su vida privada con la pública argumentando que eso era problema de él; finalmente tuvo que renunciar a su cargo y pedir perdón público.

Durante el debate algunas personas intervinieron y dijeron cosas como éstas:

Una mujer noruega dijo que cuando uno aspira a un cargo público inmediatamente su vida privada se convierte en pública y que por ello deben ser responsables con sus actos.

Alguno fue mas allá y dijo que si uno no es ético en su vida privada no lo puede ser en la vida pública, que en últimas el actuar público refleja su actuar privado, que si uno miente en su vida privada va a mentir en su vida pública.

Otro habló de cómo lo que hacen los líderes o grandes personajes influye sobre los demás, y explicó el caso de la moda y como influye esto en los jóvenes o el caso de si alguna persona influyente dice que ha fumado marihuana esto hace que la “mala” imagen del consumo disminuya; sin lugar a dudas en un mundo donde el mercado, la moda, las influencias (negativas o positivas) mueven la sociedad y definen los comportamientos, es claro que lo que hagan los lideres afecta el comportamiento y actuar de los ciudadanos.

Es muy preocupante que nosotros tengamos una tendencia  a copiar lo malo, lo que nos hace sentir más fuertes así esto afecte a la sociedad, podemos comentar casos como el de Pablo Escibar que influenció a muchos jóvenes a seguir sus pasos o como muchos políticos que roban el erario y es habitual escuchar “que aprovechen el cuarto de hora” o “el no robó tanto como los otros” o “ese si sabe para que llegó allá”.

El problema de los malos ejemplos es que se convierten en imaginarios colectivos y patrones culturales que es muy difícil después erradicar y logran influenciar a generaciones completas transformando comportamientos y lo malo se vuelve normal y el robar en una oportunidad. 

Normalmente los escándalos de los políticos en Europa, Estados Unidos o Japón causan el retiro inmediato de los dirigentes de sus cargos públicos y existe una sanción moral fuerte por parte de la sociedad,  en Colombia por el contrario los elegimos.

Lo que queda claro es que nadie puede utilizar la vida privada de otro para sacar beneficio político o intentar sacar ventaja electoral pero también es cierto que los ciudadanos debemos tener en cuenta los actos privados de los aspirantes para elegir al mejor o a la mejor, porque seguramente sus actuaciones van a influenciar mis hijos o a generar frustraciones posteriores.