Situación actual de la mujer huilense
Por Cielo González Villa
Hoy, luego de siglos de titánica tarea hemos avanzado en la reivindicación de los derechos de la mujer, pero con la conciencia que desde los remotos tiempos prehistóricos, desde el homo sapiens, hace más de 50.000 años antes de Cristo, el tesón de la mujer, su lucha, perseverancia y constancia han moldeado la civilización, dándole sentido y significado a la vida misma.
Para hablar de la situación actual de la mujer en el Huila, debemos, en primer lugar, exaltar la inspiración del legado histórico de mujeres formidables y extraordinarias cuyo trabajo y liderazgo han allanado el camino hasta el día de hoy, como la Cacica Gaitana, la escritora y pintora Huilense Waldina Dávila de Ponce de León, la escritora Nancy Vargas Zamora, la pintora Patricia Tafur, la artesana Cecilia Vargas Muñoz, la poeta Martha Cecilia Andrade, las educadoras y humanistas María del Carmen Jiménez y Gloria Zárate, la exsenadora y exgobernadora Olga Duque de Ospina, las actrices Margarita Muñoz y Raquel Ércole, la folclorista Inés García de Durán, la deportista María Paz Yucumá, la empresaria María Pía Duque, la médica huilense Mónica del Pilar Trujillo, quien valientemente lucha en África contra el ébola y todas aquellas mujeres, educadoras, jornaleras, sombrereras, costureras, cocineras y oficinistas del siglo pasado que hicieron posible el desarrollo de nuestro departamento y las que nos siguen inspirando en todos los ámbitos familiares, sociales, políticos, culturales y económicos, todas llenas de sensibilidad, llenas de heridas, sacrificios y dolor; y también de alegrías y esperanza, coraje e independencia para seguir luchando, para que nuestros hijos y nuestras hijas tengan un horizonte, tengan un porvenir. Todas las mujeres huilenses batallamos por nuestros más altos ideales humanos y valores constitucionales para asegurar a todos y todas la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz.
Nos seguimos preparando en todos los campos de la sociedad y avanzando para asumir el reto que impone el mundo actual, que sigue con grandes contradicciones y sobre las cuales tenemos que trabajar; no podemos quedarnos en el plano de víctimas, tenemos que seguir levantando nuestra voz con ternura y firmeza, para que no sean sólo palabras de buenas intenciones, debemos enfilar tareas puntuales, contra la violencia de género, la recuperación de la familia y de valores, empoderando a la mujer en los ámbitos políticos, laborales y empresariales. El cambio es sólo posible si asumimos la responsabilidad compartida entre mujeres y hombres mirándonos como legítimos compañeros de sueños y luchas compartidas para cambiar el curso de nuestra historia.
La verdadera tarea de la mujer huilense es lograr que se produzca una alianza poderosa entre lo público y lo privado, que tenga como horizonte mejorar la calidad del desarrollo humano de nuestro departamento y desde ahí producir un salto hacia la modernidad y la humanización de nuestra sociedad, tarea en que las mujeres somos fundamentales.
