miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-07-18 07:44

Sin salud, sin educación y hablando de paz

Por Amadeo González Triviño

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 18 de 2015

El Ministro de Salud acaba de referir que Colombia no tiene problemas protuberantes en salud para sus colombianos, en los momentos en los que SALUDCOOP, se encuentra intervenida con otras tantas empresas prestadoras del servicio, y cuando CAPRECOM, que es la entidad estatal se encuentra en mora en el pago de un billón de pesos a los Hospitales y profesionales de la salud, por la atención de sus afiliados.

Si a lo anterior le sumamos que más del cincuenta por ciento de las tutelas en el país, surgen como consecuencia de la ineficacia de los controles y de la vigilancia de las entidades prestadoras del servicio de salud, tenemos que concluir que las palabras del señor Ministro, hacen coro con la infamia y el abandono del pueblo colombiano a ser atendido en todos y cada uno de los derechos fundamentales que nos asisten.

Mientras la salud está bien atendida en Colombia, según la visión de su Ministro, la señora Ministra de Educación nos presenta un panorama de la universidad pública en Colombia, con índices desalentadores por la calidad y la eficiencia de sus programas y donde se generan dudas por la acreditación y la capacitación que se está propiciando.

Este, que debe ser uno de los puntos principales de atención por parte del Gobierno, en beneficio de los colombianos, salud y educación, contrasta con la realidad y el panorama de la PAZ en COLOMBIA, donde el proceso de desescalamiento de las acciones de violencia y de confrontación, se suma a lo que el señor Presidente ha denominado en la moderación del lenguaje, para que los periodistas se abstengan de informar sobre los hechos de violencia, con el fin de que los colombianos no conozcan lo que está sucediendo en esta República de Paz.

El país no puede estar de espaldas a la realidad. El país ha tocado fondo en el tema de la Salud, por cuanto los recursos para su atención fueron direccionados por los políticos en un gran carrusel de la contratación hacia los focos más aberrantes de corrupción a donde hemos llegado, y que tiene que auscultarse de la mejor manera, y donde los implicados no tienen derecho a la libertad, por cuanto en virtud de esas circunstancias, muchos ciudadanos perdieron la vida, por falta de atención, por ineficiencia del sistema en la atención primaria y por cuanto, no se ha actuado con transparencia en el manejo de  sus recursos.

La educación por su parte, al igual que la salud, se ha trastocado por fenómenos que inciden en la falta de preparación de sus docentes, la mala remuneración, la falta de calidad y de compromiso de padres de familia, de educandos y de maestros que se suman en un gran carrusel donde los resultados se muestran a diario, con los signos de violencia, de deserción escolar y todas las actuaciones que atentan con los derechos fundamentales de los colombianos, propiciados por el ciudadano del común, como por las autoridades encargadas del manejo de la educación en Colombia.

Y para completar este panorama, la PAZ, se torna en un fenómeno de negociación, donde se olvida el delito callejero, la corrupción institucional, los fenómenos del consumo y el negocio de la droga en todos los rincones de la patria, y sin salud y sin educación, se pretende construir la otra COLOMBIA, que no sabemos cuál ha de ser, por cuanto, la que han mancillado los políticos, es la que ha sido generadora de todo este proceso de caos, violencia y de desajuste institucional en el que nos encontramos, y que se avecina a una contienda electoral, con muchos procesados como candidatos que quieren seguir vigentes en el panorama político, para usufructuar esos instantes de libertad condicional que se les ha otorgado en provecho personal y de sus allegados.