Sin groserías
Margarita Suárez Trujillo
Deshojando Margaritas
Nuestro programa favorito con mi esposo es ir al Estadio Plazas Alcid a ver los partidos del Atlético Huila. Tanto tiempo viviendo fuera de la tierra, permite que valoremos más lo que tenemos en la región, como por ejemplo el equipo de fútbol profesional del departamento. La cancha, que ahora es más grande y con excelente gramilla, ha sido tema de comentarios positivos en los medios deportivos e incluso en las redes sociales. Leonel Álvarez, DT del Independiente Medellín, dijo que era la mejor de cuantas había pisado y eso que Leonel ha andado bastante. En mitad de partido se acciona el sistema automático de riego, que ayuda al mantenimiento del césped. Ojalá la administración se ponga las pilas para lograr el desembolso de los dineros restantes para terminar la infraestructura del Estadio, porque actualmente, como toda obra sin concluir, no luce bien. Mientras, es necesario habilitar la tribuna de oriental aunque sea para que entren 500 personas, previa prueba de resistencia que se puede hacer con soldados, como se acostumbra con las plazas de toros portátiles. Hay gente que no puede pagar los treinta mil pesos que vale la entrada a occidental y no les gusta el ambiente de la tribuna sur. Es momento también de emprender una campaña educativa para mejorar el comportamiento de los fanáticos. Las personas que asisten con sus hijos pequeños, ilusionados en crearles afición, sufren por el lenguaje de grueso calibre que se oye en la gradería. Insultan muy feo a los del equipo visitante y son excesivamente groseros con el técnico y los muchachos de nuestro equipo cuando el marcador no nos favorece. He visto familias salirse del partido para evitar que sus niños escuchen vulgaridades. Y si alguien pide respeto, le contestan muy mal. La disculpa es que eso pasa en todos los estadios. Eso no es cierto, hay muchas ciudades donde respetan a sus jugadores y son decentes con el rival. Se puede protestar y hasta gritar de emoción. Ni más faltaba que tuvieran que estar callados. Lo que pedimos es que moderen el lenguaje por respeto a las familias y para evitar que los hinchas del mañana aprendan de tan mal ejemplo. Hay que ir al estadio a disfrutar y estimular al equipo, no a insultar a los jugadores.
