Sin credibilidad
Por Ernesto Cabrera Tejada
No hace falta invocar al apóstol Tomás para saber que el país a la deriva se sumerge sin credibilidad institucional.
El país deja de creer en su corporativo por causa de irrefrenables conductas de corrupción e impunidad. No existe institución que se investigue y ofrezca actos punibles que suman al alto grado de inconformismo social.
Negadas políticas en educación, agro, salud entre otras, un ejecutivo obligado a reprimir por el ahogo en sus propias promesas falaces que salvaron su reelección, constituyen un gobierno sin credibilidad.
A esta incredulidad institucional, se suma el decreciente sentimiento de confianza entregado al presidente y la afectación directa de sus programas; la terquedad y poca claridad de sus ministros; la mano blanda tendida al terrorismo que genera voces discordantes al interior de las fuerzas militares y una descomposición generalizada en la sociedad que se atemoriza y peligrosamente empieza a tomar patrones conductuales por asimilación.
Imponer o reprimir es otra manera de decir “usted no sabe quién soy yo”, frase maniquea que el mismo presidente fustigó y ordenó reprimir con cárcel. La respuesta de la sociedad es la misma pero expresada en múltiples circunstancias en la que prima la incredulidad.
Sea el momento de reflexionar y recordar como en 1992 la corrupción invadió y llevó al traste a la sociedad italiana; el Fiscal Di Pietro, colocó al descubierto una red de corrupción e impunidad de gran dimensión que involucraba a sectores del gobierno y empresarios, entre otros. En dicho proceso se denunció a la cúpula del poder, con un fuerte respaldo de la ciudadanía y medios de comunicación.
Un fiscal que dispuesto a cumplir con su trabajo y consciente de los riesgos, enfrentó al poder, investigó sin medir consecuencias, abrió un capítulo de renovada confianza y esperanza en sus instituciones. En Colombia es la hora de que una justicia independiente y sin miedos actué y comprometamos a acompañar.
En Italia, la mani pulite o "manos limpias" la participación y el apoyo de la ciudadanía en su conjunto fueron clave para que el Fiscal Di Pietro llegara a la verdad de hechos de corrupción e impunidad.
PUA: ¿Existe en Colombia ese Fiscal?
