Signos de subdesarrollo cultural
Froilán Casas
Hay varios signos del subdesarrollo cultural, me limitaré a algunos, -de pronto los más relevantes-. He afirmado hasta la saciedad que nuestro atraso en términos de economía y cultura, se debe en buena parte a nuestra pobreza mental. Siendo un país tan rico, nos quejamos de nuestra pobreza y lo peor de todo, la cultivamos, lo que se cultiva, crece. Somos harapientos pisando una mina de diamantes. Veamos los signos mencionados: dejarlo todo para lo último: nunca nos alcanza el tiempo pues nuestro desorden hace que nos acordemos de los compromisos adquiridos a última hora. La excusa del “exceso” de trabajo nos “justifica” nuestra terrible indisciplina organizacional; los países desarrollados, todo lo planean y les alcanza el tiempo para todo, difícilmente en ellos se ven las filas interminables pidiendo servicios. Si usted deja para el último día y a las dos últimas horas el pago de las obligaciones, las oficinas se atascan y los empleados terminan por perder la paciencia. Otro cáncer: la cínica impuntualidad. Esta horrorosa costumbre, hace que todo se atrase y consecuentemente los resultados son lamentables. A todo vamos corriendo, porque vamos tarde. No se comprometa a todo, usted no es un ser necesario, delegue, usted no es el salvador del mundo: por quedar bien con todos, queda mal con todos. Haga pocas cosas, pero hágalas bien. En países como Alemania, Suiza, Suecia, Finlandia, Noruega, Japón, Corea del Sur y Singapur, el tiempo es sagrado. Son tan organizados que les queda tiempo para descansar generosamente. Si usted es organizado, optimiza el tiempo. Otro mal hábito: llevar trabajo para la casa. Por favor no se engañe, no utilice la máscara de hombre ocupado. La casa es para descansar, dedicarse a su familia que es el soporte de su diario quehacer, es para jugar con sus hijos, es para orar con ellos, es para disfrutarlos, pues ellos crecen muy pronto y se van a volar y después le pesará no haberlos disfrutado. ¿Qué lo van a amar a usted si usted no tuvo tiempo para ellos? Las ocho horas de trabajo estipuladas laboralmente, son suficientes para hacer productiva su empresa. No saque excusas para camuflar su terrible desorden. Se ha venido introduciendo la mala costumbre de trabajar los domingos. En los países altamente productivos como Nueva Zelanda, Alemania, Suiza, Japón, etc., no se ve a las autoridades haciendo foros y encuentros comunales. No saque la máscara de eficiente funcionario, cuando usted no ha optimizado el tiempo durante las ocho horas de trabajo diarias: claro tomando tinto, socializando todo, pegado al teléfono móvil, hablando por el WhatsApp, se le fueron cuatro horas de la jornada diaria. ¿Cuándo será que se prohíba el uso del teléfono móvil en las oficinas y lugares de trabajo? No sea irresponsable, atienda al cliente, él es la razón de ser de su trabajo, sin él se eliminaría su puesto de trabajo. Señores ejecutivos: no hagan comités de trabajo los lunes o los viernes: no es rentable hacerlos. El lunes es para organizar la oficina, el taller, los planes y ejecuciones y el viernes es para atender al público y concluir el plan de trabajo propuesto.
+ Froilán, obispo de Neiva
