jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-02-18 12:55

Ser excelentes

Por Froilán Casas

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 18 de 2015

Nos han metido en el imaginario colectivo un falso concepto sobre la CALIDAD: SER LOS MEJORES. En la ideología del capitalismo salvaje se ha venido cultivando la competencia como un axioma de productividad. ¡Qué sofisma de distracción! El adjetivo mejor es un adjetivo calificativo de comparación. Si hay un mejor es porque detrás de él, hay  peores. Eso no genera calidad humana. Cuando yo compito para aplastar al otro,  no es bueno,  genera violencia. Produce una guerra sicológica interminable. Poner mediciones meramente cuantitativas deshumaniza al hombre y lo convierte en un objeto de mercadeo. Las políticas de mercado aplastan a los más indefensos. Eso no es humano. Un buen caldo de cultivo para una revolución cruenta, es la competencia desleal y la lucha por superar al otro, menoscabándole las oportunidades de batallar en igualdad de circunstancias. Los favoritismos son la antesala de conflictos sociales. De esto sí que ha padecido el país a lo largo de su historia.

La verdadera calidad consiste en la lucha por llegar a la excelencia y sobre todo, permanecer en ella. A la excelencia no se llega sin exigencia, disciplina y constancia. Los subsidios del Estado -que los pagamos los contribuyentes-, deben ser un estímulo a la productividad, no a la mendicidad. Mantener vagos es lo más deshumanizante. Así, nunca saldremos de la pobreza. Claro, jugar con las necesidades de la gente, es una buena táctica politiquera para mantener los votos cautivos.

Tenemos que cambiar el disco duro. Deje de competir con los demás, compita consigo mismo. Luche diariamente por ser EXCELENTE. El reto es usted mismo. Cuando llegue a la meta del triunfo no mire a su alrededor, siéntase satisfecho con usted mismo. El logro es fruto de su esfuerzo y de haber trabajado en equipo. Los que están a su lado, han sido claves en el éxito logrado. Coseche colectivamente y colectivamente disfrutará. Llegar a la excelencia es sólo una etapa de la vida. Lo importante es mantenerse en ella. Cuidado con los descuidos y los triunfalismos. La sabiduría popular nos dice: camarón que se duerme, se lo lleva la corriente. Sea cauto. La lucha empieza desde el momento del nacimiento. Luche con realismo y con inteligencia. Recuerde que Dios no es sino UNO SÓLO. Usted no es un ser perfecto, usted es un ser perfectible, es decir, en mejoramiento continuo.

En su camino a la excelencia, no se compare con nadie; cada uno tiene su propia historia. La alegría no consiste en haber superado a los demás, sino haber superado con tesón los obstáculos que se le han presentado en el sendero de la vida. El hombre nunca acaba de aprender. Aproveche todas las oportunidades que tiene. No se ufane por haber llegado a la cima, sienta la satisfacción de haberlo logrado y mire a los de abajo para darles una mano. Recuerde que todos somos vulnerables y que el triunfo de hoy si no se maneja con sencillez, mañana puede resultar su propia vergüenza. La selección natural aplicada a la economía y a la política, es una castración del hombre. Siéntase feliz por ser excelente y siempre necesitado de los demás. Lo que hoy hace bien, mañana lo puede hacer mejor.

* Froilán, obispo de Neiva