Sería una lástima
Neiva está punto de perder una posibilidad importante e histórica. Se trata del Mundial de Fútbol de Salón, Futsal, evento a desarrollarse en septiembre del año 2016 en Colombia, con la participación de delegaciones de 180 países del mundo.
La historia inicia un año atrás, cuando la Federación Internacional de Fútbol Asociación, FIFA, en un acto de generosidad y gracias a la gestión –eso es innegable- del huilense Jorge Fernando Perdomo, preseleccionó a Neiva como una de las cinco subsedes de este magno evento, junto con Bogotá, Cali, Bucaramanga y Villavicencio.
Esto significaba que la ciudad iba a recibir nutridas delegaciones de los países que jugarían en esta sede, además de medios de comunicación de todo el mundo, es decir una vitrina de incalculables y positivos reductos, especialmente en lo económico.
La FIFA envió a Neiva una delegación para analizar si la ciudad cumplía con unos requisitos mínimos, como la capacidad hotelera para albergar a las delegaciones y acompañantes, entre otros aspectos y la evaluación fue más que positiva.
El informe dictaminó que la ciudad no solo tiene la capacidad, sino que además que cuenta con hoteles y restaurantes de calidad, resaltando en general que Neiva es apta para el desarrollo de un evento de talla internacional.
Pero el siguiente ítem –escenarios deportivos- sí nos rajamos, con la salvedad que faltando más de dos años para el desarrollo del evento, era relativamente fácil subsanar estas falencias, para lo cual solo se requería del compromiso y la voluntad de la administración, como se dio en su momento.
El alcalde Pedro Suárez planteó la posibilidad de construir un escenario (coliseo cubierto) con capacidad para albergar 15.000 personas, con los más modernos estándares de calidad, una obra innovadora y futurista. Pero la FIFA respondió que no era necesario tanto y que en aras de la responsabilidad social, el requerimiento se reducía a un coliseo con capacidad para 5000 personas, con unas especificaciones especiales de escenario multipropósito, con el objetivo que una vez terminado el mundial, el mismo pudiera ser utilizado para otros eventos.
Pero transcurrió un año y del coliseo no hay nada, ni los diseños y menos los recursos, lo que literalmente indignó a la FIFA.
Y no se trata de botar dinero a la basura o invertirlo en obras innecesarias. Es importante tener en cuenta que el actual Coliseo Álvaro Sánchez Silva, construido en 1980 (hace 34 años) para el desarrollo de los Juegos Nacionales, ya cumplió con su vida útil.
Sería una lástima perder semejante oportunidad, sobre todo en momentos en que la ciudad crece a pasos agigantados y la necesidad apremiante es seguir vendiendo a Neiva y el Huila como ciudad y departamento de grandes oportunidades.
Ojalá el alcalde, con el apoyo del gobernador y la ayuda del presidente Santos, logre subsanar el requerimiento, que no es otro que conseguir 10.000 millones de pesos, recurso necesario para la construcción del nuevo coliseo. Esperemos que el alcalde Pedro Suárez nos sorprenda con la noticia.
