Semana Santa y Turismo Religioso
Por Carlos Yepes A.
Vuelvo a insistir sobre la importancia y la dinámica del turismo religioso en el mundo y lo que esto representa en términos económicos. De acuerdo con la World Religious Travel Association, este sector mueve en el mundo 300 millones de turistas al año que gastan alrededor de 18.000 millones de dólares, convirtiéndolo en uno de los segmentos turísticos de mayor crecimiento frente a los tradicionales.
La Semana Santa trae al país turistas de Ecuador, Venezuela, Perú, Argentina y de los países del Caribe en su mayoría. Vienen en busca de lugares de recogimiento en torno a la fé católica fruto de una innegable tradición religiosa arraigada en la cultura heredada desde la colonia Española.
Para Neiva resultaría estratégico retomar el proyecto de la construcción de la virgen, tema que al parecer al Alcalde Pedro Suárez algo tuvo que desanimarlo. Recordemos que el turismo se mueve alrededor de productos, por eso ciudades y regiones de Colombia que han entendido el tema ofrecen productos concretos. Por ejemplo, además del convencional turismo de sol y playa en Cartagena de Indias, la ciudad heroica tiene un valioso patrimonio arquitectónico y religioso, nutrido por varios monumentos e iglesias que adornan el casco urbano. Sobre éstos han diseñado su Ruta de la Fé, recorrido que contiene siete monumentos religiosos de Cartagena de Indias.
El programa de Rutas de la Fé ha identificado los principales puntos de peregrinación y de manifestaciones religiosas que poseen importantes atractivos para los extranjeros, como lo pueden ser el Santuario de las Lajas en Pasto, Buga en Valle, Mompox en Bolivar, el Santuario de Monserrate en Bogotá, y Popayán entre otros.
En este contexto, retomar el proyecto de la virgen vendría muy bien en una ciudad Mariana como la nuestra, teniendo en cuenta que si hay algo que identifica a Neiva, es precisamente el no tener un producto turístico de talla mundial. Históricamente nos hemos tenido que conformar con ver pasar los turistas hacia San Agustín, sin poderles ofrecer algo que motive una permanencia mínima en la ciudad.
Trabajemos para incluir al Huila en las Rutas de la Fé y empezemos el respectivo lobby para que la posible visita de su Santidad el Papa Benedicto XVI a Colombia, incluya una visita a Neiva, para que bendiga nuestros santuarios y de esta manera hacer de éstos, sitios históricos para la ciudad y por consiguiente sitios obligados de peregrinación para la inmensa y ferviente comunidad católica del mundo. ¿Se imaginan lo que esto representaría en términos turísticos para el Huila?
