Seguridad para el Huila
Por Alfonso Vélez Jaramillo
Hay más de uno contento porque el territorio del Huila no ha sido considerado por el Gobierno Nacional para instalar alguna de las 23 zonas de concentración transitoria para los guerrilleros de las Farc.
Y no es para menos, porque la gente de este departamento que históricamente ha sido uno de los más golpeados por la violencia guerrillera, ya no aguanta más.
Sin embargo, esta nueva situación no significa que debamos cantar victoria o bajar la guardia si la clase empresarial con el apoyo del Gobernador Carlos Julio González Villa, sigue en su empeño de sacar del atraso y convertir el Huila en un nuevo polo de desarrollo económico, industrial y turístico nacional.
Lo mínimo que debe hacerse es reforzar la seguridad en los cuatro puntos cardinales desde San Agustín hasta Colombia y las salidas y entradas a los departamentos vecinos, porque lo que se viene es muy delicado.
No lo digo por las Farc porque si no sucede algo extraordinario esta organización se reincorpora a la vida civil, el temor es porque alguna otra organización guerrillera o de delincuencia común pretenda copar estos espacios, que aparentemente quedan sin violentos a la vista.
Recuerden que el Huila cuenta con todos los pisos términos que permiten la generación de riqueza en la explotación de ganadería, agricultura, minería y otras actividades que llaman la atención y a la avaricia de la delincuencia organizada
El Huila está ubicado en zonas de parques naturales, áreas de infraestructura estratégica, como las hidroeléctricas, explotación petrolera, cultivos ilícitos, explotación minera, grupos étnicos y resguardos indígenas, que requieren atención permanente del ejército y la policía.
Además, en estos casos por la experiencia de otros procesos de paz en Colombia y el exterior, siempre quedan algunos integrantes, reductos o mandos medios que no se someten a las autoridades y prefieren seguir delinquiendo con su grupo nuevo o por su cuenta, debido a que los delitos contra la libertad y el narcotráfico son muy rentables económicamente y ellos que han sido los mandos operativos “conocen muy bien el negocio”.
Las autoridades militares en territorio huilense, aseguran que ya no hay estructuras guerrilleras asentadas, los pocos combatientes que aún quedan activos pertenecen, unos 60 en total, a pequeñas comisiones como el Frente Angelino Godoy, del Bloque Oriental, la Segunda Compañía Ayiber González de la Columna Teófilo Forero Castro, que han debido retirarse a los departamentos vecinos gracias a la acción y el asedio permanente de los soldados de la Novena Brigada, que han recibido el reconocimiento de los huilenses.
Según el comandante coronel Marino Valencia Rico, el número de guerrilleros activos no supera el 5% por ciento de los 632 alzados en armas que pertenecían hace algunos años a los frentes 17, 55, 61,66, 13 Cacica La Gaitana, Compañía Uriel Valencia y la columna Teófilo Forero, a cuyo cargo estuvieron las cruentas tomas insurgentes que sembraron el terror en la mayoría de los municipios del Huila.
Desde que se creó el Comando Operativo con sede en Algeciras para combatir a la Columna Teófilo Forero, se logró su repliegue hacia el Departamento de Caquetá, especialmente a territorios de los municipios de San Vicente y Puerto Rico.
Cifras oficiales indican que la Teófilo Forero, tuvo más de 100 afectaciones entre bajas en desarrollo de operaciones militares, entregas voluntarias y capturas, sin embargo algunos continúan con sus redes de apoyo al terrorismo.
Como el Gobierno y las Farc acordaron en el documento la delimitación de 23 zonas veredales y ocho campamentos adicionales, donde estarán concentrados los guerrilleros, y no hay ninguna en el Huila, si habrá varias muy cercanas en Tolima, Cauca y Caquetá, razones de peso para demandar que se mantenga la seguridad en el territorio del Huila, para que no haya posibilidad de que suceda lo mismo que con el Caguán.
