lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-01-25 03:47

Segundo año sin mi hijo

Ana María Rincón Herrera

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 25 de 2016

Saber que la única persona, mi único apoyo, mi confidente, mi hombre, mi hijo, mi niño, ya no está más conmigo y que nuestro hogar no es lo mismo sin tu hermosa presencia, me llena de un profundo e intenso dolor que ninguno de ustedes se puede imaginar.

Se cumple el segundo año de tu triste Sergio, y no entiendo y creo a veces que es un sueño que algún día tendrá un final, pero vuelvo y caigo en cuenta que no, que ese sueño es una dura realidad que me tocó afrontar como a muchas otras madres que nos toca cargar con esta pesada cruz.

Creo que la vida se me acaba, que todo se termina, solo deseo a veces morir, que ya nada en la vida tiene sentido, pero no, siento que me tienes en pie y que gracias a ti sigo dando estos pasos.

Ya no tendré la oportunidad de recibir las caricias sinceras de mi único hijo, el que se cansaba de decirme “mamá te amo”. Hoy lloro porque ya son dos años de tu partida, esa mente brillante llena de talentos y de ganas de vivir para trabajar por los demás se fue para estar al lado de nuestro padre celestial.

Mi hijo y yo fuimos cómplices, reímos muchas veces por los logros y triunfos obtenidos, y también lloramos con las derrotas y malos sucesos, pero siempre dándonos la mano y apoyándonos en todo, con un afecto sublime, el que solo él y yo sabíamos transmitirnos.

No le encuentro explicación del porqué justamente a mi hijo, que tanto amaba y cuidaba la vida y que con sólo 29 años de vida me lo arrebataron, todavía no encuentro explicación…. Solo Dios sabe porque me tocó a mí cargar con esta cruz.

Recuerdo también a Nelson Fernando Palomares, Carlos Gutiérrez y Maderly Castillo, decirles que Dios y nuestro Padre Santísimo nos acompañan de día y de noche en este penoso dolor.

Sergio, jamás imaginé vivir este dolor, perdóname por cada uno de mis errores.

Pido a Dios, que me dé las fuerzas para luchar. Hijo, te extraño demasiado, parece un mal sueño, quisiera despertar y que no fuese verdad, son dos años que vivo sin tus caricias, abrazos, regaños, sin tu mirada, sin tu sonrisa, sin tu presencia, sin mi hijo amado.

Que maravilloso fue tenerte en nuestras vidas, cuantas cosas nos enseñaste, sin duda aprendiste demasiado bien lo que te fui transmitiendo a medida que crecías. Gracias Dios y Padre Santo por haberme permitido tenerlo con vida en estos 29 años.

Qué tremendo, cuánto dolor, cuantas preguntas sin respuesta, sólo me da paz saber que hoy estás en los mejores brazos descansando, en los brazos de nuestro Padre. Te amo Sergio Younes.