Se rebosó la copa
Mauricio Bahamón Oliveros
"Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia” S.Ramón.
Muchos hemos cometido errores en la vida, muchos no somos santos de devoción para otros, muchos hemos emitido conceptos a la ligera, muchos hemos sido débiles en algún momento de nuestras vidas, pero pocos aceptan con altura y dignidad que han cometido errores.
Eso hace parte de los principios básicos de la vida, la humildad muchas veces es la respuesta más decorosa a una situación bochornosa.
Trabaja con respeto, transmites respeto y te darán respeto. Jamás había visto ni sentido en una ambiente electoral tanta guerra sucia, lo que vimos la semana anterior la actitud de un candidato que no quiero ni nombrar, pues no merece ni eso. Se dedique con facsímiles en mano aseverando delitos no cometidos por su oponente queriendo enlodar el buen nombre del Dr. Lara Sánchez, demostrando que no fue capaz intelectualmente, con ideas y propuestas para así calar y persuadir en la intención del voto en los neivanos.
Artimañas y marrullas han sido sus estrategia electorales, hablar mal de los demás para decir que es él, el merecido y preparado para regir los destinos de nuestra ciudad.
Este candidato el innombrable como en la película de Harry Potter ya que evoca algo negativo, ha llegado a tal grado de desesperación que justifica sus erróneas actuaciones demostrando pérdida total de esperanza de triunfo.
Con esa simpleza mental se justifica y en lugar de demostrar gallardía, se victimiza así mismo, de verdad no vale la pena en lo más mínimo este remedo. En la vida hay que reconocer los errores, para seguir adelante esto hace parte del ser humano pocas personas no entienden eso y este candidato al parecer es una.
Dr. Lara Sánchez lo felicito, por tener el valor y denunciar estas bellacadas. A cualquiera se le rebosa la copa por culpa de una infamia.
Lo que sí es evidente es que en todos, absolutamente en todos los partidos se encuentran problemas de división, peleas y pugnas internas. Ninguno, esta exento.
Pero lo más grave no son las divisiones, lo grave son las agresiones y falta de respeto. En el arte de la política lo único que debemos hacer es plantear de frente y sin temores nuestras posiciones estando de acuerdo o en desacuerdo, pero siempre que sea pública y transparente. El pecado es cuando se convierten en billaristas jugando a tres bandas.
