Se prorrogan los plazos
Editorial
A través de una maratón de Decretos con fuerza de Ley, el gobierno nacional tomó la decisión para prorrogar los plazos para llevar a cabo la implementación del proceso de paz, de acuerdo a lo establecido en la mesa de trabajo conjunta que se llevó con las Farc durante el fin de semana anterior. Lo anterior ha sido motivado por la declaratoria de inexequibilidad de dos numerales del Acto Legislativo para la paz, que ha despertado fuertes reacciones entre los actores de la vida nacional. Había necesidad de salvar la continuación del proceso, resultado del Acuerdo Renegociado de Paz. Estas iniciativas fueron consensuadas con el grupo insurgente, tendiente a superar los factores detonantes que pudieran colocar en riesgo la continuación, como se tenía previsto. Además, las facultades especiales que le había otorgado el Parlamento Colombiano, para emitir dichas iniciativas para desarrollar lo pactado en la Habana, vencen este lunes. Dentro de esta lluvia de normas, se destacan tres ejes estratégicos que permitirán garantizar lo acordado. La justicia y verdad, inversión en el sector rural y la creación de las Instituciones para la Paz, constituyen la columna vertebral para lograr la consolidación de la reconciliación nacional con este grupo insurgente.
Los 20 días de prórroga, para lograr la entrega y certificación de dejación de armas por parte de Naciones Unidas y 60 días adicionales para completar la reincorporación a la civilidad colombiana, constituyen la gran oportunidad esperada por todos los colombianos, para que alrededor de 7.000 milicianos integrantes de las Farc, que faltan por desmovilizarse, lo hagan para consolidar totalmente este proceso. Lo que, si es cierto, es que estas regiones donde se encuentra ubicados los campamentos de las Zonas Veredales de Normalización, se van adecuar para garantizar la supervivencia de los mismos. Se espera que, a partir del 1 de agosto, estos sitios, se conviertan en espacios territoriales de capacitación y reincorporación, en condiciones de plena normalidad institucional. Igualmente, los integrantes de este grupo insurgente, se reincorporen a la vida civil, mediante la preparación para ejecutar proyectos productivos, de desarrollo empresarial, lo cual podrán ser aprovechadas por los residentes en las áreas aledañas, con un modelo de reincorporación comunitaria. Todo lo anterior, vale la pena intentarlo para recuperar la tranquilidad y la paz en aquellos territorios que fueron objeto de tener la influencia terrorista en otrora, del más grande grupo guerrillero del continente que operó durante 53 años, dejando desolación, tristeza, y muerte a millares de colombianos, sin justa causa y sobre todo, sin algún pretexto ideológico. Además, lograron derrumbar los principios socialistas y comunistas que enarbolaron en sus ideales, pero, que se volvieron unos asesinos y narcoterroristas, para lucrarse y mantener el miedo hacia una población inerme e indefensa.
