viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-05-02 08:51

Se indignó el ministro

Apoyamos la protesta que de manera lógica y soberana es motivada por la pésima situación de nuestros campesinos a la falta de políticas de Estado, que permitan una salida clara y un futuro promisorio.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 02 de 2014

Nos llama la atención la forma displicente que marca el poco interés del gobierno nacional en cabeza del Ministro de Agricultura, personaje que no representa al campesino colombiano como sería lo más lógico y que tampoco interpreta sus necesidades.

El que ante la primera disculpa se retira de la mesa de dialogo porque según El, los campesinos incitan a la violencia. Con esta actitud de un ejecutivo de alto nivel gubernamental se podría  concluir que en este país y en este gobierno para ser escuchado o tener interlocución, se debe ser guerrillero con estrato 15, pues son aquellos quienes tienen la posibilidad de ser escuchados, de ser atendidos, de encontrar impunidad ante sus hechos e incluso a ejercer diplomacia y turismo con los recursos del Estado. No cabe duda que no pasa lo mismo con nuestros campesinos, aquel que proteste se le tilda de violento, al que no cumpla con sus pagos se le embarga su tierra y al que sin duda le lloverán gases lacrimógenos, al que no le llegaran tractores de apoyo sino tanquetas represivas. Volverán a decir cuál paro? Si eso llegase a pasar, Yo preguntaría Cual gobierno? Son los mismos medios de comunicación quienes hoy registran que en las carreteras del país hay bloqueos, cientos de campesinos han salido a protestar ante el incumplimiento de muchos de los puntos que se trataron en protestas anteriores. Si la fuerza pública, compuesta por hijos de campesinos, fuese utilizada para impedir el contrabando de alimentos, problema que ha generando vulnerabilidad al sector agropecuario y complementado por los TLC mal negociados, sin control real a los precios de los insumos que se quintuplican una vez ingresan al país, fortaleciendo el bolsillo de unos pocos y deteriorando cada vez más la competitividad de nuestros campesinos que hoy luchan titánicamente alejados del apoyo gubernamental, del desarrollo tecnológico, obligados a seguir el camino de los que monopolizan el mercado tanto de los productos agropecuarios, los combustibles,  los servicios públicos, de las políticas de la Dian, las vacunas de la delincuencia; factores por los que hoy también protestan nuestros campesinos y reciben el trato displicente de un Ministro que se indigna por las protestas campesinas, pero que no se ha inmutado y que jamás ha protestado cuando el terrorismo se ha hecho presente en el campo y en las carreteras del país.