Se fue San Pedro
Anoche fue coronada la Reina Nacional del Bambuco de la versión 54 del Festival Folclórico, Reinado Nacional del Bambuco y Muestra Internacional del Folclor, dando así clausura a un evento que trabaja por mantener vivas las tradiciones del departamento del Huila.
Ahora viene la hora de los balances, donde toda la organización del evento se colocará en una balanza de donde se sacarán las cosas buenas, que tendrán que exaltarse y otras no tan buenas que deberán revisarse, para que en la próxima versión, cuando las festividades sampedrinas se organicen a través de la Corporación que aprobó la Asamblea Departamental recientemente, sean más las cosas a destacar y hacer que cada año estas festividades hagan su aporte cultural y económico al departamento.
Las tradiciones deben ser soporte de lo que nos define y construye, pero también de lo que esperamos en el futuro y la manera de preservarlas es seguirlas trasmitiendo por todos los medios, escritos, radiales, televisivos y propiciando eventos artísticos relacionados y festivales folclóricos, como el que anualmente y desde hace 54 años se realiza en la ciudad de Neiva.
De la evaluación que se haga de esta última versión debe guiarse el camino a seguir en los años venideros, para hacer de las fiestas sampedrinas una verdadera fuente de turismo, como ha sido el empeño de las administraciones desde hace varios años, lo que redundaría en beneficios económicos desde diferentes frentes y para todos los que hacen de esta temporada una oportunidad de negocio.
Las críticas que se generen sin embargo, no deben amilanar el continuar el buen hacer, de unas festividades que no son fáciles de organizar, pues no se hacen para un par de días sino para algo más de veinte días y así se quiera no todo el mundo quedará contento, pero realmente es de reconocer que si se hace el esfuerzo para dar mayor participación a un amplio número de personas, especialmente en lo que tiene que ver con la participación artística, que es donde más se escuchan comentarios.
Lo cierto es que San Pedro ya se fue, y buenas o malas, las fiestas volverán con mayor ímpetu y pensadas para ser cada vez mejores.
