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Opinión/ Creado el: 2015-08-27 06:03

Se deschavetó Maduro

Por Alfonso Vélez Jaramillo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 27 de 2015

El Presidente de Venezuela Nicolás Maduro ya demostró hasta la saciedad con sus acciones, que es un peligroso y trastornado enemigo de los colombianos.

A una persona con esas características no debe tenérsele ninguna clase de contemplaciones y mucho menos considerársele aliado del proceso de paz de Colombia, porque ni siquiera vive en paz con sus gobernados ni consigo mismo.

Es una amenaza para sus vecinos y para la armonía, la seguridad y el bienestar del mundo al que la comunidad internacional debe intervenir antes de tiempo, para evitar una tragedia de proporciones.

Maduro y sus locos socialistas, son capaces hasta de achicharrar a PDVSA para no dejar nada, si saben que los van a expulsar del poder. Esa es la verdadera motivación de sus acciones antes de las próximas elecciones en ese país.

Así como su Gobierno marca las casas de nuestros compatriotas para destruirlas y expulsarlos como si no fueran seres humanos, sino animales, se deduce que es capaz de cometer cualquier bestialidad.

Maduro como los nazis a los judíos en Alemania, acaba de cometer un  “crimen de lesa humanidad”, según el Estatuto de Roma, mediante el cual precisamente se instituyó la Corte Pernal Internacional, para castigar este tipo de delitos.

Ese Estatuto, determina “crimen de lesa humanidad”, el asesinato, el exterminio, la esclavitud, entre otros y en este caso  la deportación o traslado forzoso de población civil en virtud de una persecución fundada en motivos políticos, raciales o nacionales, como está ocurriendo en Venezuela. Son delitos  universalmente codificados y penalizados en el derecho internacional.

No hay razón que por intereses políticos desintegren las familias y causen intencionalmente grandes sufrimientos contra mujeres, niños y ancianos o atenten gravemente contra la integridad física y la salud mental acudiendo a canales aparentemente legales, esto es suficiente para que se le impute a Maduro y a su equipo de gobierno, las normas de la Corte Penal Internacional.

Ahora, no es conveniente que Colombia tenga como aliado en el proceso de paz a un individuo que constantemente vive atacando de manera sistemática y desafiante a la comunidad internacional y en este caso a nuestros compatriotas.

El Presidente Santos debe tomar esta decisión porque el país se le está saliendo de las manos, la sociedad esta enardecida y polarizada y ya no aguanta más.

Recuerde Presidente Santos, que existen otros temas como el dilatado diferendo del Golfo de Coquivacoa, que ellos llaman de Venezuela.

Igualmente el alicaído comercio binacional, pero sobre todo los intereses de unos cinco millones de colombianos que viven desde hace años en ese país, a quienes pueden sacar a empellones en cualquier momento.

Está bien que Santos acuda a los canales diplomáticos para solucionar la crisis, pero que de una vez por todas deseche esta clase de amistades que no se hacen sino perturbar la tranquilidad de los colombianos.   

Las imágenes del rio Táchira lleno de compatriotas en medio de sollozos, lágrimas en sus ojos, y su cara entristecida luego de haber sido expulsados como si se tratara de delincuentes nos produce un fuerte sufrimiento que nos desconsuela, pero nos llena de nacionalismo.

Presidente Santos, con todo respeto, no se deje ver más los testículos, porque este loco Maduro, si fue capaz de desconocer a la OEA, también es capaz de castrarlo con tal de  agitar el nacionalismo contra los colombianos.