viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-09-03 09:01

Se acrecientan las dudas sobre la planta de tratamiento de aguas residuales

El viernes de la semana pasada, por invitación del gerente de Quinsa –una empresa huilense que cumple 25 años de establecida, con excelentes resultados económicos, sociales y empresariales–, tuvimos la oportunidad, en el marco de Expohuila, de escuchar una conferencia magistral sobre el tratamiento de aguas residuales:

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 03 de 2014

sus diversas alternativas desde el punto de vista técnico, de clima, de tamaño, de costo de construcción y operación, etc. Una verdadera clase, didáctica y amena, sobre un tema árido y complejo pero de gran importancia hoy, como quiera que las ciudades de todos los tamaños tienen la obligación legal y social de verter las aguas “negras”, como se las conoce vulgarmente, con tratamiento de descontaminación que las haga reutilizables.

Con gran conocimiento y haciendo uso de explicaciones sencillas, complementadas con ejemplos y comparaciones, teniendo claro el nivel de legos que componíamos el auditorio, el ingeniero Carlos Sierra, nos paseó por las experiencias en Colombia y en el extranjero, sobre este tipo de plantas de tratamiento. Además de ilustrarnos sobre la legislación que debe cumplirse para ese tipo de tratamientos; conocimos, por ejemplo, que la exigencia normativa exige descontaminar mínimo el 80% del contenido de las aguas residuales para que el municipio no sea sancionado por las autoridades ambientales; que se exige el tratamiento primario, secundario y terciario, que en su orden significa extraer todos los sólidos, garantizar la recuperación del oxígeno del agua y tratar los contaminantes químicos, minerales y biológicos. 

Posteriormente, explicó las características particulares de las diferentes alternativas técnicas para el tratamiento. Empezando por las lagunas de oxidación, adecuadas para ciudades que tengan la posibilidad de utilizar la energía del sol y espacio suficiente para su instalación, pasando por las distintas alternativas mecánicas que en el mundo se usan para tal fin, con la anotación de que los costos de construcción, pero sobre todo de operación, pueden ser bastante altos si tienen que usar energía eléctrica para su funcionamiento.

En síntesis, porque el tema es bastante complejo, nos dio los parámetros para que una municipalidad cualquiera, realice un buen estudio de factibilidad que le permita evaluar, de acuerdo a sus características particulares, las mejores alternativas de solución. Es de lamentar que los mayores interesados, en un tema de vital importancia como el tratamiento de las aguas residuales, brillaran por su ausencia. A excepción del gerente de las EE.PP. de Neiva, que llegó tarde, no asistieron ni el equipo de trabajo técnico, ni el administrativo de esa misma empresa; ni los concejales de la ciudad, ni los ediles, ni los miembros del departamento de planeación municipal, ni los encargados de la revisión y actualización del plan de ordenamiento territorial, ni…

Quienes tenemos preocupación seria por la solución que la administración municipal y las EE.PP. de Neiva, presenten finalmente, después de un proceso tortuoso que no ha sido particularmente claro –recordemos que viene desde finales del gobierno anterior con manejos no precisamente transparentes–, nos lamentamos de que la evaluación no haya cumplido ni con el 10% de lo que nos explicó el ingeniero Sierra. La toma de decisiones en esas condiciones puede terminar lesionando en materia grave al municipio y, de manera especial, a los usuarios que tendremos que pagar en las tarifas mensuales, una equivocación en la solución acordada.