Se abren las puertas del diálogo
Editorial
Una vez terminada la reunión de los voceros del Sí y el No en el Palacio Presidencial, el expresidente y actual Senador de la República Álvaro Uribe Vélez, y el presidente Juan Manuel Santos Calderón anunciaron que se inicia una etapa exploratoria a partir de hoy, para establecer una ruta que conduzca a superar las grandes diferencias que se presentan con los promotores del No, a través de unas mesas concertadas, para determinar algunos ajustes del Acuerdo que se suscribió con las Farc. Desafortunadamente el resultado adverso del domingo en el plebiscito, deja en el limbo jurídico todo lo acordado, lo cual ha generado una incertidumbre sobre el futuro del proceso de paz. La Corte Constitucional estableció como requisito la refrendación del mismo a través de este mecanismo de participación comunitaria. Una preocupación es la decisión de los miembros de las Farc que inicialmente han manifestado que no están dispuestos a renegociar dichos acuerdos.
Pero la realidad política actual es otra, y hoy las condiciones son totalmente diferentes cuando se pensaba que el constituyente primario iba a aprobar el Sí el domingo anterior. Esto, nos hace repensar de una forma constructiva y propositiva para encontrar el camino expedito en la búsqueda concertada con todos los actores de la opinión pública. Siempre hemos sido reiterativos desde esta Casa Editorial, que el interés supremo de la nación en la búsqueda de la paz, está por encima de las rencillas políticas que se han venido presentando con la polarización que se generó con el plebiscito. Además, la propaganda política engañosa fue tal, que logró desinformar totalmente a la población colombiana, que se abstuvo de participar en más del 60% y solo el resto de sufragantes decidieron este clima incierto en que nos encontramos, porque no tenemos conocimiento del camino a seguir. Es común escuchar a través de los medios de comunicación, en las reuniones informales, comentarios totalmente contradictorios y sin peso ideológico, que ilumine la luz al final del túnel para la búsqueda de la paz. Igualmente sucede en los debates que se han venido impulsando en el Congreso de la República y desde los escenarios académicos. El común denominador es que todos queremos la paz con las Farc y éste plantea que la palabra será la única arma que utilizará para lograrla. Respaldemos a la Comisión designada por el gobierno nacional y los voceros promotores del No, para que puedan encontrar de manera consensuada la solución. Pero se debe invitar a los voceros de las Farc, para que también participen de esta reunión. Es algo descabellado pensar en ésta propuesta. Pero vale la pena intentarlo. Dejemos atrás los odios, las rencillas políticas o cualquier otro factor que distorsione y afecte el fin que buscamos todos los colombianos. Lo impensable debe ser analizado en esta mesa de trabajo. No debemos desfallecer.
