Señor Alcalde Lara …
José Eliseo Baicué Peña
Doctor Rodrigo Lara, no sé si usted, después de la campaña que lo llevó a la alcaldía, ha vuelto a recorrer las calles, barrios y comunas de Neiva. Yo … lo dudo. Pero si no lo ha hecho, señor Alcalde, sería conveniente que destinara un tiempo de su apretada agenda, y se diera una vueltecita por esos lugares.
El tránsito está cada vez más pesado, caótico, enredado, desorganizado. Claro, los conductores, transeúntes y comerciantes no colaboran. Eso hay que decirlo.
No es un secreto que circular por el centro de la capital huilense se convirtió en una actividad agobiante y peligrosa. Pues se ha llegado al punto que no se puede transitar de ninguna forma, ni en carro, ni a pie. Hay que decir que el traumatismo se ha intensificado con el exagerado programa de semaforización de los últimos años. Y cuando están dañados, la cosa empeora y se impone la ley del más rápido, de quien tenga el motor más potente, del más grande, o la ley del más bravo.
Es decir, que caminar por las calles y avenidas del microcentro de Neiva, ya no es un placer, ahora es una bochornosa faena de la que todos queremos salir rápido, o de la que nos gustaría zafarnos. Pues los espacios los han ido ganando las construcciones, los avisos, los negocios, pero sobre todo, los carros y las motocicletas. Los conductores de estos aparatos se imponen como los amos y señores de estos espacios en donde la ausencia del gobierno municipal es bien notoria.
Señor Alcalde, por qué no ordena que haya controles de los agentes de tránsito, policías y hasta de los bachilleres de último año, mediante la modalidad de trabajo social, en las horas pico, por lo menos? Por qué sí hay despliegue de policías cuando hay visitas oficiales de personalidades? Por qué los pocos policías que se observan pasan su tiempo chateando en sus celulares mientras los demás hacen de las suyas en la ciudad en cuanto a tránsito se refiere? Por qué la policía y el ejército se autoencierran en sus cuarteles mientras en las calles y barrios los malhechores se mueven como pez en el agua? Y por qué cuando salen a patrullar siempre terminan parando y requisando a los mismos de siempre y en los mismos lugares, es decir, a los empleados, comerciantes y gente que ya conocen? Por qué las calles siguen con el problema de los huecos, reparcheos mal hechos, brechas sin tapar, alcantarillas con tapas imperfectas? Por qué los andenes son invadidos por carros y motos obligando a los peatones a caminar por la calle exponiéndose a cualquier accidente y no pasa nada? Quién va a correr con los gastos que sufran los vehículos por los huecos y calles en mal estado? Acaso no se pagan los impuestos por ellos? Ya no se controla el comercio de vendedores de la calle sobre todo sobre la carrera 3 entre calles 8 y 9? Y lo que es peor, no pasa nada. Y por qué no pasa nada?
Porque quizás la comunidad neivana ya perdió su capacidad de asombrarse y preguntarse respecto de estas anomalías. Es decir, se volvió connatural cohabitar con hechos de ese tipo y otros más
Tal vez, por la continuidad y constancia de esos hechos. O tal vez, porque ya se imagina las respuestas a estos problemas. O tal vez, porque sabe de la inoperancia de los gobiernos y del Estado. Por eso, quizás, mucha gente está acudiendo a los medios de comunicación, específicamente a la radio. Allí presentan su queja y, por lo menos, se masifica el conocimiento del problema. Aunque tengo que dar fe, de que muchas situaciones se han solucionado gracias al apoyo brindado por los medios. Pues, el periodista contacta al funcionario encargado y lo pone al tanto de los hechos.
Eso que no me he referido a los niveles de delincuencia común e inseguridad que presenta la ciudad. Cosa que también está tomando dimensiones desproporcionadas.
Las ciudades como Neiva, deberían preocuparse más por pensar en una población que ofrezca más espacios para la gente, más escenarios donde los transeúntes, propios y turistas, puedan deleitarse con paisajes, vitrinas, exhibiciones, señalización adecuada, espectáculos, o simplemente espacios donde se pueda apreciar a la otra gente sin la preocupación de que ellos o sus hijos van a ser arrollados por un auto en cualquier momento. Debería pensarse en la posibilidad de sacar el tránsito vehicular de algunas calles del microcentro de la ciudad.
Eso traería más turistas y con ellos llegarían más ingresos. Londres cada año recibe 15 mil millones de dólares por concepto de turismo, cifra superior al valor de todas las exportaciones colombianas sumadas. Todo porque tiene sitios agradables y espacios para caminar, tiendas atractivas para apreciar libremente, y sobretodo, gente. Así como para los niños es atractivo ver a otros niños, para los adultos es ver a otras personas. Somos sociables por naturaleza. El urbanista Jan Gehl encontró que las bancas más usadas en los parques no son siempre las ubicadas en los lugares más hermosos, sino aquellas por donde más personas transitan.
Señor Alcalde, con todo respeto, es urgente pensar a Neiva más como una ciudad para la gente.
