viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-05-08 08:07

Sayco entre la espada y la pared

Ni siquiera Sayco la entidad que se supone fue creada con ánimo generoso de proteger a los compositores e intérpretes colombianos que con el tiempo terminan desamparados y en la miseria, se salva de la anticultura tramposa y marrullera que mantiene postrada a la sociedad colombiana.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 08 de 2014

Una investigación de la  Dirección Nacional de Derechos de Autor, demuestra que ha sido carcomida sin escrúpulo por quienes están provocando que el Gobierno ordene  sin contemplaciones su intervención y su liquidación, por no cumplir con el objetivo social.  

Sayco fue creada con base en la Ley 23 de 1.982 para proteger a  los compositores e intérpretes y está facultada para adoptar tarifas concertadas por la utilización de las obras musicales, asunto por el que recibe críticas constantemente.

En algunas oportunidades se han suscitado escándalos por la forma como sus directivos intervienen hasta en una zapatería para que pague derechos de autor,  sin contar  ni siquiera con un receptor de radio.

Está bien que cobren, pero que no se roben el dinero que tiene destinación especifica, atender las necesidades de las personas que con su talento  contribuyen a la paz nacional a través de sus obras artísticas.

En mi columna del 10 de noviembre de 2011, titulada ¿Sayco Acimpro si cumple en el Huila? hice algunas consideraciones preguntando por el destino de los millonarios recursos recaudados a través de los años, al tiempo que él entonces Ministro del Interior Germán Vargas Lleras, ordenaba la correspondiente investigación.

En primera instancia se demuestra que con los recursos de los compositores  han hecho fiestas y zafarranchos y no pocas veces  se han manejado de manera irresponsable, negligente y sin los requisitos legales, estatutarios y reglamentarios, como si se tratara de plata de bolsillo.

Hay sanciones millonarias y la investigación ya está en manos de la Fiscalía General de la Nación e involucra a los directivos encabezados por Nino Caicedo, a quien habían nombrado  como la carta salvadora de Sayco, dada su reconocida vida artística.

La primera sorpresa es que el mismo Gerente Caicedo no reúne los requisitos para ocupar el cargo y gana más que el Presidente de la República, y se redondea más de 40 millones de pesos con los gastos de representación,  mientras muchos compositores colegas suyos están postrados, enfermos y hasta en la indigencia deambulando por las calles de las ciudades colombianas.

Pero el chicharrón más duro está en el Huila, es un enfrentamiento entre  la mayoría que no comparte las actuaciones de Nino y su  directiva nacional, quienes inclusive eligieron democráticamente como coordinador  regional a Ricardo Castro Silva,  y algunos otros con Mauricio Rodríguez,  quien  fue impuesto por Nino Caicedo, contra la voluntad de los compositores huilenses.

Algo grave, es que hasta la secretaria de la oficina (del grupo de Nino Caicedo) durante la elección de coordinador regional estuvo como candidata  sin ser artista, ni se le conoce ninguna obra registrada a su nombre, uno de los requisitos indispensables para ser miembro de la entidad.

Lo cierto es que cursan dos acciones de  tutela contra Sayco en los juzgados de Neiva, invocando derechos constitucionales que se consideran vulnerados  por la actual Junta directiva nacional, ahora entre la espada y pared ante los organismos de control del Estado, inclusive hasta se teme podría haber cárcel para algunos funcionarios.