Opinión/ Creado el: 2016-03-04 10:41
Santiago, oposición y propósito
Jaime Horta Díaz
En mi libro Manual del Derecho al debido proceso, con apoyo en La lucha por el derecho de Ihering y La lucha contra las inmunidades del poder de García de Enterría, concluyo en lo que ha sido mi divisa en el ejercicio de abogado y de los viejos tiempos de periodista:
“No, no basta para que el derecho y la justicia florezcan en un país, que el juez esté dispuesto siempre a ceñir la toga, y que la policía esté dispuesta a desplegar a sus agentes; es preciso aún que cada uno contribuya por su parte a esta grande obra, porque todo hombre tiene el deber de pisotear, cuando llega la ocasión, la cabeza de esa víbora que se llama la arbitrariedad y la ilegalidad” (negrillas de ahora).
La cita viene al caso frente a la detención del ganadero antioqueño, hermano de un expresidente, acusado de multiples delitos con un grupo ilegal bautizado como Los 12 apostoles.
Dejar que culminen esas investigaciones interminables, de acuerdo con la ley.
OPOSICION: Mientras tanto, resulta grotesco e ilegal que se politice la investigación penal y que se llegue a los extremos de sabotear las sesiones del congreso y pedir la renuncia del Presidente, como si tuvieramos una justicia privada.
¿Marchas contra la Fiscalía para que no actúe? En todas partes las marchas son en demanda de justicia. Tampoco sorprende la actitud del Procurador que interviene según su conocido criterio. Llama la atención a qué hora se leyó el expediente o por lo menos el kilometrico auto de detención.
