domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-06-02 09:09

Sólo los nobles piden perdón

Froilán Casas

Escrito por: Froilán Casas
 | junio 02 de 2016

Sí, los villanos nunca lo hacen. Al soberbio, al cínico y descarado, siempre se le sale a deber. Nunca reconocen que yerran, si acaso, todo lo justifican. A la Iglesia se le endilgan tantos pecados, en algunos casos crímenes y, en parte es verdad lamentablemente. No podemos tapar el sol con las manos. Pero en la penumbra quedan errores que son horrores y vergüenza para la humanidad. Con frecuencia no se mencionan los atroces crímenes cometidos por diferentes etnias, partidos, facciones religiosas, esgrimiendo valores y causas. ¡Qué pobreza de humanidad! El papa Pablo VI nos dejó un ejemplo digno de imitar, propio de un corazón noble y lleno de fe cristiana: ofreció perdón a la humanidad por los procedimientos de los eclesiásticos en contra de la investigación científica, por ejemplo el juicio al sabio astrónomo Galileo Galilei. Pidió perdón por el juicio asqueroso hecho al astrónomo y matemático Giordano Bruno quien fue quemado en la hoguera en el año 1600. Obviamente como cristianos sentimos vergüenza que en nombre de Dios se hubiese cometido tan execrable error.

Al analizar las páginas de la historia vernácula y universal nos encontramos con horrorosas matanzas y fechorías. Al llegar los peninsulares a América: ¡Cuánta sangre corría por la rivalidad entre los nativos!  Los ibéricos y luego los anglosajones, ¿qué no hicieron? Y, a veces en nombre de Dios. ¿Qué dirán los chinos frente a los mongoles que después de tanto hostigamiento y masacres, resolvieron levantar la Gran Muralla -hoy monumento-, producto de tanta sangre derramada? ¿Será que los alemanes de hoy son capaces de pedir perdón a los judíos por el Holocausto?, ¿será que los hutu piden perdón a los tutsi por su casi extermino del 75% de la población en la década de los noventa?, ¿será que los conservadores y liberales se piden perdón mutuamente por los horribles crímenes del sectarismo político?, ¿qué decir de la guerra del Chaco donde brasileños y argentinos casi extinguen a los paraguayos? ¡La eterna historia, el pez grande se come al chico! ¿Qué no decir de las terribles masacres en la selva amazónica por el caucho? ¡Ah la codicia, siempre la codicia! Al leer la historia de la humanidad, dan ganas de llorar, ¡hasta dónde puede llegar la maldad del hombre! Líbreme de los hombres sin Dios en donde ellos mismos se han constituido  dioses. En días pasados fue noticia en grandes titulares la visita del Señor Barak Obama, presidente de la nación más poderosa del mundo,  a las ciudades de Nagasaki e Hiroshima: allí los norteamericanos en fracción de segundos mandaron bombas y, ¿cuáles fueron las consecuencias? Hiroshima 140.000 muertos y Nagasaki 74.000. ¿Cuándo ocurrió este vil y atroz delito? En 1945. Este hecho, amigo lector, ¿no ameritaría, al menos, una petición de perdón a los japoneses? ¡Qué ejemplo hubiese sido para la humanidad tan llena de odio en algunos ambientes! En nuestro país luchamos todos por lograr la paz, ¡qué loable proyecto! En ello estamos involucrados todos los colombianos. Para lograrlo se requieren muchos pasos. ¿Los victimarios han pedido perdón a las víctimas? Desde la línea bíblica, Dios perdona siempre, pero exige el arrepentimiento del pecador.